Rumores, mitos, leyendas…El mundo del cannabis está lleno de historias o creencias que muchas veces carecen de fundamento. La falta de regulación conlleva una falta de información clara, contrastada y veraz. Es por ello que hoy nos hemos propuesto hacer una revisión de los mitos que rodean a esta famosa planta, tan deseada por algunos como odiada y temida por otros. Vamos a diseccionar todas esas leyendas urbanas sobre el cannabis para tratar de averiguar que hay de cierto en ellas. ¿Te apuntas? Vamos a ello.

Tener hasta dos plantas de cannabis en casa es legal:

Falso. En España tener hasta dos plantas de marihuana no es legal. Aunque desde que entró en vigor la nueva ley de seguridad ciudadana el 1 de julio de 2016, está despenalizado. La ley contempla que el autocultivo en lugares no visibles al público (interiores, invernaderos, patios traseros), no son constitutivos de infracción. Exactamente lo que se especifica como infracción grave en el artículo 36 párrafo 18 es lo siguiente: “La ejecución de actos de plantación y cultivo ilícitos de drogas tóxicas, estupefacientes o sustancias psicotrópicas en lugares visibles al público, cuando no sean constitutivos de infracción penal.”  

Esto da lugar a interpretar que si tienes plantas de marihuana dentro en una cantidad que pueda ser considerada que está destinada al consumo propio y en un lugar no visible al público, en el caso de que un vecino te denuncie y la policía acuda a tu casa, el juez debería determinar que no se debe aplicar una sanción. Aunque hay que tener en cuenta que esto no es algo que pueda asegurarse al 100%.

El consumo de la planta de la marihuana provoca el desarrollo de enfermedades mentales como la esquizofrenia.

Esta afirmación no se puede tomar como una sentencia completamente veraz, es decir, el consumo de marihuana, no implica que el usuario vaya a desarrollar una enfermedad mental necesariamente. Sí es cierto, que en este aspecto se han hecho varios estudios científicos que concluyen que el consumo (en la mayoría de casos de forma asidua y/o abusiva) de cannabis, puede provocar que algunas personas con predisposición genética a padecer ciertas enfermedades mentales, las desarrollen. Este riesgo está asociado al inicio del consumo a una edad temprana, a una frecuencia de consumo alta de marihuana o a ciertas predisposiciones genéticas.

Es decir, según las investigaciones realizadas en este campo, la marihuana podría ser un factor detonante. Estos estudios apuntan que el tetrahidrocannabinol (THC), uno de los compuestos principales del cannabis, actúa sobre los receptores del sistema endocannabinoide incrementando los niveles de dopamina, lo que podría causar un exceso de estimulación a dichos receptores que en algunos casos muy concretos puede derivar en la presencia de síntomas psicóticos que pueden llevar a la esquizofrenia o algún tipo de trastorno psicótico. Hay que puntualizar que los estudios que asocian la posibilidad de que el cannabis sea un factor de riesgo para el desarrollo de enfermedades mentales, hacen alusión al abuso y la adicción a dicha sustancia.

La relación del cannabis con las enfermedades mentales, es una área difusa donde juegan un papel importante distintos factores (predisposición genética, abuso y condiciones personales del individuo), por tanto en este sentido no se puede establecer un claro patrón de “acción-reacción”.                                                  

La marihuana es más sana que el tabaco

Hacer esta afirmación equivale a mezclar churros con merinas. El tabaco es una sustancia altamente perjudicial para la salud, cierto, pero comparar su consumo con el del cannabis y afirmar que este último es más sano, es sencillamente poco concreto. ¿Bajo qué parámetros nos movemos?

Hay muchos formas de consumir marihuana, la más común es el porro, que se mezcla en muchos casos con tabaco, por tanto esta práctica comporta los riesgos de fumar tabaco unidos a los de consumir marihuana. Está probado que el tabaco provoca 9 cada 10 casos de cáncer de pulmón, y que su consumo puede generar serios problemas a nivel arterial y cardíaco, mientras que no hay ningún estudio que señale lo mismo con el consumo de marihuana sola, es decir, si hablamos de cáncer de pulmón, el tabaco es mucho más perjudicial que la marihuana.

En cambio, como antes se ha mencionado, el consumo abusivo de cannabis puede ser detonante de algunas enfermedades mentales mientras que no hay indicios que relacionen el tabaco con patologías mentales. Si bien es cierto que la marihuana tiene propiedades medicinales probadas, también a la planta del tabaco se le atribuyen múltiples usos terapéuticos. En conclusión se trata de dos sustancias diferentes con distintos riesgos para la salud.  

La marihuana es inocua

Falso. Como antes hemos comentado, el consumo de marihuana puede comportar riesgos para la salud que deben ser tenidos en cuenta, especialmente si se hace un uso abusivo de esta sustancia.

La marihuana tiene propiedades medicinales

Verdadero. Numerosos estudios científicos han demostrado que el cannabis contiene sustancias con importantes propiedades medicinales. Se ha demostrado que el THC es efectivo a nivel terapéutico para algunas dolencias, aunque a veces, su efecto psicoactivo lo hace poco adecuado para algunos pacientes, en especial para niños. No obstante, la combinación de este componente con el CBD, hace que el efecto se suavice.

El CBD es un cannabinoide presente en la composición del cannabis que ha demostrado ser una sustancia altamente efectiva para el tratamiento de diferentes enfermedades como por ejemplo la epilepsia. Aquí tienes un resumen de las propiedades medicinales del CBD:

  • Propiedades anticonvulsivas: Varios estudios clínicos han demostrado que el CBD posee propiedades anticonvulsivantes y es una vía efectiva para tratar la epilepsia. Concretamente el síndrome de Dravet, una forma rara de epilepsia que produce unos ataques más largos de lo normal y un periódico daño cerebral que puede llegar a ser fatal en los casos más extremos.
  • Relajante muscular: También se han realizado estudios que señalan que la combinación de THC+CBD puede ayudar a paliar la espasticidad (tensión y rigidez inusual en el tono muscular) derivada de enfermedades como la esclerosis múltiple.
  • Neuroprotector: Otra importante propiedad medicinal del CBD es que actúa como neuroprotector. Existen varios estudios que aseguran que el CBD contribuye proteger aquellas áreas del cerebro dañadas por la oxidación neuronal crónica y aguda.
  • Estrés, depresión y enfermedades mentales: El CBD contiene propiedades ansiolíticas y antidepresivas. Este hallazgo, que viene respaldado por varios estudios  científicos, está siendo investigado para aplicar el CBD como posible tratamiento principal o complementario de enfermedades mentales.

La marihuana cura el cáncer

Aunque se están haciendo muchas investigaciones científicas al respecto, todavía no podemos hacer una afirmación de este calibre. Es cierto que se han realizado múltiples estudios que investigan las propiedades beneficiosas del THC y el CBD para el tratamiento de diferentes tipos de cáncer y en muchos casos se han obtenido resultados muy positivos. Sin embargo hay que tomar con prudencia ciertas afirmaciones ya que este es un campo en el que todavía se está investigando. Haz click aquí si quieres saber más sobre los estudios científicos que se han realizado al respecto.

La marihuana provoca sensación de paranoia

Es cierto que el THC, el componente principal del cannabis, en algunas ocasiones puede provocar un efecto psicoactivo demasiado potente que se puede traducir en alteración de la percepción, ansiedad, taquicardia e incluso, en casos muy extremos, perdidas temporales de memoria.

Sin embargo, no se puede establecer una norma, es decir, hay muchísimos factores que influyen en el efecto del consumo de cannabis sobre un individuo, desde la dosis suministrada hasta la variedad cannábica, el estado físico o mental del consumidor en ese momento o incluso la forma de consumirlo (fumado, ingerido, con vaporizador). Todos estos factores hacen que los efectos del cannabis sean muy subjetivos y variables según la persona, el momento o las condiciones.

Se empieza por un porro y se acaba con cosas peores  

La marihuana como “puerta de entrada” al consumo de otras drogas es un tema ampliamente debatido y que presenta ciertas inconsistencias que lo hacen difícil de definir. La relación entre el cannabis y otras drogas como la cocaína, el éxtasis o la heroína ha sido objeto de varios estudios científicos. Algunos de ellos, han determinado que la exposición a los cannabinoides durante la adolescencia, puede provocar que el individuo muestre en la edad adulta una reducción en la reacción a la dopamina en el centro de gratificación del cerebro, un proceso llamado “sensibilización cruzada”. En definitiva, estos estudios señalan que el uso de marihuana durante la adolescencia podría aumentar las posibilidades del individuo a usar otro tipo de drogas en el futuro.

No obstante, hay que señalar que este fenómeno también se asocia al consumo de otras sustancias como el alcohol y tabaco, por tanto no se puede ligar “la sensibilización cruzada” únicamente al consumo de cannabis. Este es un tema bastante difuso, pues los factores sociales y psicológicos de cada individuo juegan un papel crítico en el riesgo del uso de drogas. Por ahora, es necesario realizar más investigaciones para explorar esta cuestión.¡

Si quieres saber más sobre los estudios que se han realizado sobre la marihuana como puente hacia otro tipo de drogas, haz click aquí.

Fuente Dinafem.org