En la tercera parte de esta singular comparativa os daremos las recetas para hacer cannamermelada y bombones cannábicos. Además, arrojaremos algunas conclusiones obtenidas en esta comparación.

por Raro Genetics, @raroweed

Cannamermelada, el edible para el día a día

Según diferentes estudios españoles, además del aceite, la mermelada es el producto más usado para acompañar nuestras tostadas cada mañana. Si a este dato le sumamos la enorme cantidad de consumidores de cannabis que hay en nuestro país, pensamos que la cannamermelada es uno de los edibles que más popularidad va a cobrar en los próximos años. Anticipándonos a esto, os brindaremos una receta para hacer esta singular mermelada, en este caso de naranja. La naranja, además de ser la fruta más popular y económica, nos facilitará nuestra receta gracias a su composición:

Ingredientes que necesitaremos:

  • 2 naranjas de zumo.
  • 100 gramos de azúcar o 75 de miel.
  • 300 mililitros de agua.
  • 1 gramo de CBD cristal y medio de CBG cristal.
  • Perfiles terpénicos, en este caso de Clementine (opcional).

Lo primero que debemos de hacer es limpiar muy bien las naranjas, ya que usaremos también la piel. Es muy importante limpiar bien la cáscara, y podemos ayudarnos de un estropajo nuevo.

Una vez limpias, las cortaremos en rodajas lo más finas posibles (con piel incluida). Las pepitas las iremos reservando, ya que la usaremos más adelante.

Mientras vamos cortando las naranjas podemos poner, en una olla grande, el agua y el azúcar o la miel, para que se vaya diluyendo con el agua. Lo iremos removiendo para que no se pegue y es importante que no llegue a ebullición.

Cuando ya tengamos picada la naranja y caliente el agua edulcorada, pondremos las naranjas en la olla a fuego lento. Las pepitas que teníamos reservadas las meteremos en un filtro para té y, una vez cerrado, las pondremos también dentro de la olla.

Iremos removiendo la olla para que se vayan cociendo de forma uniforme todas las rodajas y que vayan exhumando el gelificante natural presente en la piel de la naranja. Además, con la ayuda de una cuchara de palo, podemos ir rompiendo las rodajas cada vez que lo removamos. De esta forma conseguiremos acelerar el proceso y nos quedara una textura mejor en el producto final.

El proceso de cocción puede durar entre 90 y 120 minutos, dependiendo de la cantidad de zumo presente en las naranjas. Es importante que paremos la cocción antes de que nos quede muy denso, ya que, al enfriar, se volverá todavía más espeso.

Una vez lista la cocción, dejaremos que baje la temperatura de la mermelada, para, una vez enfriado, agregarle los cristales de CBD y CBG.

En el caso de que hayan quedado trozos demasiado grandes de naranja (ya sea de pulpa o cáscara) podemos hacer más fina la mermelada con la ayuda de una picadora eléctrica.

Antes de que enfríe, la envasaremos en uno o varios botes dependiendo del gusto del consumidor. Es recomendable envasar la mermelada en pequeños envases, de forma que aumentemos la durabilidad de nuestro producto. También cabe destacar que los envases deben ser esterilizados previamente para evitar que se contamine nuestro producto.

Una vez en su bote, le pondremos un mililitro de perfil terpénico por cada 300 gramos de mermelada y removeremos un poco, para que se disuelva.

Con estas cantidades nos habrán salido en torno a 600 gramos de mermelada, que serían aproximadamente 30 raciones (similares a las monodosis que suelen servir en los bares), las cuales contendrán 33 miligramos de CBD y 16 de CBG, cantidad suficiente (en la mayoría de los casos) para comenzar el día con un punto extra de energía, así como para combatir dolencias, como pueden ser las inflamaciones musculares.

En el caso de querer realizar una cannamermemelada de mayor psicoactividad podemos sustituir los cristales de CBD o CBG por THC cristal (de esto hablaremos en próximos artículos), haciendo más recreativa esta receta.

Añadiendo perfil terpénico y cristales

Bombones cannábicos, receta rápida y sencilla

¿A quién le amarga un dulce? Fue lo que pesamos la primera vez que hicimos la golosa receta que os vamos a proponer ahora. Además, gracias a que estos edibles en monodosis, nos permitirá obtener una dosificación mucho más exacta sin necesidad de tener grandes y costosos aparatos ni estar pensando la cantidad que nos comemos. En definitiva, facilitando mucho su consumo.

Para realizar los bombones necesitaremos (en torno a quince bombones-):

  • 160 gramos de chocolate negro (al menos del 80 %) para postres. Nosotros usamos del 90 %.
  • Gelatina neutra (2 láminas).
  • 100 mililitros de zumo natural. En nuestro caso solemos usar de naranja, para darle un toque de acidez y dulzor.
  • 250 mg de cristales de CBG y 250 mg de CBD.
  • 15 gotas de perfil terpénico.

En cuanto a los materiales que necesitaremos para elaborar la receta serán: bol redondo de cristal y olla para fundir el chocolate, molde para bombones, pequeño cazo para hacer la gelatina y termómetro con sonda.

Lo primero que tenemos que hacer en esta receta es poner a fundir el chocolate. Para ello pondremos una olla con agua a fuego medio. Encima de esta olla pondremos el bol de cristal a modo de tapadera. Este debe quedar ajustado al borde, ya que si le entra humedad al chocolate se estropeará.

Una vez colocado, podremos el chocolate en trozos dentro del bol, que iremos removiendo para que se vaya derritiendo de forma uniforme. Además, controlaremos la temperatura con el termómetro para que el chocolate nunca supere los 50 grados Celsius.

Mientras tanto, vamos realizando la gelatina. Para ello hidrataremos en agua fría nuestras dos hojas de gelatina natural durante un par de minutos. Cuando ya estén hidratadas, calentaremos 25 mililitros de agua y la pondremos en un plato, donde agregaremos también la gelatina, removiéndola hasta disolverla totalmente. Una vez disuelta, le agregamos el zumo (a temperatura ambiente) y movemos hasta homogenizar. Reservamos esta mezcla para que vaya cogiendo consistencia, sin llevar a solidificar.

Una vez pasado este tiempo de elaboración, nuestro chocolate ya estará fundido. Apagamos el fuego y nos ponemos a rellenar el molde para los bombones. Para ello nos ayudaremos de una cucharilla, con la que iremos llenando el molde con el chocolate. Es importante que lo llenemos más de la mitad, para que nos salga bien la capa exterior del bombón.

Una vez rellenos, le daremos la vuelta al molde para que el chocolate se deslice hacia el exterior y forme la capa externa de chocolate. Que expulsen el chocolate puede tardar varios minutos, aunque podemos acelerar el proceso dándoles un pequeño golpecito. En cualquier caso, es conveniente tener un poco de paciencia. Cuando ya tengamos los moldes listos, lo pondremos durante cinco minutos en el congelador, para que el chocolate se endurezca.

Transcurridos cinco minutos, sacaremos el molde del congelador y le pondremos (con la ayuda de una cucharilla o manga pastelera) la gelatina. Dejaremos dos o tres milímetros del molde sin rellenar, para que luego podamos cerrarlo con más chocolate.

Cuando ya los tengamos rellenos, agregaremos el toque cannábico, en nuestro caso los cristales de CBD y CBG, que repartiremos por los quince bombones a partes iguales, además de una gota de perfil terpénico, y lo meteremos otros cinco minutos al congelador o hasta que se haya solidificado la gelatina.

Durante los cinco minutos de espera revisaremos que todavía tenemos caliente el chocolate que nos queda en el bol. De no ser así, pondremos otra vez la olla a fuego bajo para calentar el chocolate un poco, siendo la temperatura adecuada 45 grados Celsius.

Una vez que los bombones fríos y el chocolate caliente, rellenaremos los moldes con el chocolate (como ya hemos hecho antes) para que este sea la tapa del bombón. Una vez tapados, meteremos los bombones durante unas horas en el frigorífico, para que se termine de solidificar el chocolate. Otros cinco minutos antes de desmoldarlos, los podemos meter en el congelador, para que se endurezcan y poderlos sacar más fácilmente.

Estos bombones tendrán en torno a 15 miligramos de CBD y otros 15 de CBG, más un toque de perfil terpénico. Aunque podemos subir o bajar la dosificación en caso de ser necesario.

Dátil recubierto con chocolate rico en CBD

Conclusiones

La primera conclusión que sacamos de nuestra investigación y comparativa es que los edibles cannábicos son los productos con mayor expansión en la actualidad, superando incluso a otros métodos de consumo como pueden ser los bongs o pipas. Esta popularidad ha crecido tanto gracias a consumidores recreativos y medicinales, que ven estigmas en otras formas de consumo, pero que quieren disfrutar de los beneficios del cannabis.

Otro punto a destacar es que muchos de los consumidores que optan por la ingesta como forma de consumo, es porque buscan un efecto más duradero. Mientras que los que utilizan la vaporización como su forma predilecta para consumir cannabis buscan un efecto más instantáneo, ya sea para combatir una crisis o simplemente para relajarse tras un largo día de trabajo.

También cabe destacar la necesidad de tener precaución cuando consumimos edibles cannábicos. Tanto por la cantidad de cannabinoides y terpenos como por la procedencia de los ingredientes utilizados para la elaboración del edible.

Hasta aquí esta singular comparativas, recordad que esto solo son ejemplos y que fácilmente se pueden personalizar vuestras recetas. Os animamos a que las compartáis con nosotros. ¡Yo vaporizo!