En esta segunda parte de vaporización frente ingesta os contaremos los pros y contras que tienen los edibles frente a la vaporización. Además, os daremos unas sencillas recetas para que podáis realizar vuestros propios edibles de una forma sencilla y rápida.

por Raro Genetics, @raroweed

Pros y contras de los edibles

La popularización de estos productos ha sido, sobre todo, gracias a las siguientes ventajas:

  • Mayor duración: la cualidad más valorada de los edibles cannábicos es la gran duración que tienen sus efectos. Comparándolos con la vaporización, que puede prolongar el efecto un máximo de cuatro horas, mediante la ingesta se multiplica por dos ese tiempo. En algunos casos (según la cantidad consumida y la tolerancia del consumidor) puede llegar a las 12 horas de duración. Esto es algo muy preciado por los consumidores medicinales.
  • Efecto diferente: cuando ingerimos cannabis, nos proporciona un efecto muy diferente si lo comparamos, por ejemplo, con la vaporización. Normalmente, el efecto obtenido mediante la vaporización es instantáneo y con un gran pico de intensidad inicial. En cambio, mediante la ingesta, el efecto es más plano y con menos picos. Además, gracias a los edibles podemos disfrutar del efecto de otros cannabinoides como el THCa, el cual está ganando gran popularidad entre consumidores medicinales.
  • Facilidad de consumo: la facilidad en el consumo, así como la discreción a la hora de consumirlos, es algo que es muy valorado. Los consumidores pueden ingerir sus edibles en cualquier parte sin levantar sospecha alguna. Como ejemplo, podemos poner unos caramelos cannábicos, que podríamos ingerir en caso de viajar en tren o en avión. Podría ser para combatir un brote, en el caso de consumidores medicinales, o para hacer más ameno el viaje si eres un consumidor recreativo. Además, este modo de consumo es muy preciado por aquellos que nunca han fumado o vaporizado y rechazan la inhalación. De hecho, en el caso de la epilepsia infantil se suelen utilizar aceites.
  • Fácil dosificación: si bien es cierto que mediante la vaporización podemos dosificar de manera más o menos precisa (hablaremos de esto en próximos artículos), con la ingesta de edibles podemos ser más exactos. Sobre todo cuando son elaborados y realizados por expertos, pudiéndose hacer lotes mensuales de un mismo producto (como pueden ser bombones) e ir consumiendo según nuestras necesidades, sin tener que estar pesando la cantidad a vaporizar y facilitando mucho el consumo.

Perfiles terpénicos y cristal de CBG

Aunque no todo son ventajas, también hay dos desventajas principalmente:

  • Posible intoxicación: la sobredosis o posible intoxicación es mucho más probable cuando ingerimos frente a cuando vaporizamos. El efecto no es inmediato. Si no tenemos experiencia, podemos tomar una dosis demasiado elevada (o varias dosis) mientras el efecto de la primera toma no se ha producido. Esto, evidentemente, causa un efecto mayor al buscado, dando lugar a una pequeña intoxicación. De ahí que cuando se consuman edibles cannábicos hay que tener muy cuenta las dosis. Al ser productos muy apetecibles, debemos vigilar su almacenamiento, ya que otras personas pueden consumirlos sin saber que están enriquecidos con cannabis.
  • Dolor estomacal: aunque no a todos les pasa, sí que hay un gran número de consumidores de edibles cannábicos que suelen tener un cierto dolor estomacal cuando consumen productos como estos habitualmente. Esto ocurre especialmente cuando los edibles han sido elaborados a partir de tinturas, pues a nuestro estomago le cuesta más asimilar los cannabinoides en conjunción con las partículas de alcohol. Esto también suele ocurrir cuando en la elaboración de los edibles se han utilizado solventes. En varios estados de Estados Unidos ya han prohibido ciertos solventes (como el butano) para la elaboración de estos productos.

¿Cómo hacer la base de los edibles?

Para realizar los edibles partiremos siempre de un ingrediente cannábico, el cual puede provenir de una extracción (ya sea de cannabinoides o terpenos) o de un ingrediente común enriquecido con cannabis, como pueden ser los aceites y tinturas.

Por ello, primero os daremos unas nociones básicas para que podáis realizar vuestro ingrediente enriquecido con cannabis. Dado que la realización de tinturas y la elaboración de aceites son muy similares, haremos ambos con una misma receta. En el caso de realizarse con alcohol usaremos el doble de cantidad de líquido, para facilitar el proceso.

  • El primer paso siempre será descarboxilar las flores, ya que de esta manera activaremos los cannabinoides presentes. En el caso de ser flores ricas en CBG podríamos evitar este paso debido a que el CBG es un cannabinoide relativamente fácil de degradar. En cuanto a los extractos, normalmente activan parte de los cannabinoides al ser realizada la extracción, así que podemos prescindir de la descarboxilación, sobre todo si el edible que vayamos a realizar con esta base fue expuesto al calor mientras se elaboraba.

Bombones caseros cannabicos

El método más eficaz para realizar la descarboxilación es mediante la utilización del horno, el cual ajustaremos a unos 150 grados Celsius y en el que, una vez caliente, meteremos nuestras flores (picadas y, a ser posible, sobre un papel de horno). Las dejaremos en torno a 10 minutos en el caso de que las flores sean ricas en THC y unos 15 minutos si se trata de variedades CBD-rich.

  • Luego pondremos en un bote de cristal hermético las flores o extractos con los que queremos enriquecer nuestra base. La dosificación depende del gusto del consumidor, pero como referencia tomaremos 20 gramos de flores por cada 100 ml de disolvente, y añadiremos a este bote el disolvente, que puede ser aceite de oliva, coco, almendras o cualquier licor de alta graduación (que supere los 45 grados). Si tiene menor contenido en alcohol no conseguiremos extraer todos los cannabinoides. Una vez metido en el bote hermético, lo agitaremos todos los días (para facilitar la disolución) mientras lo tenemos guardado en un lugar fresco y oscuro.
  • Transcurrido un mes, filtraremos nuestra disolución con un filtro de café o una malla muy fina. Es importante filtrar bien nuestra tintura o aceite, ya que los restos vegetales reducen la caducidad de nuestra mezcla cannábica; y listo.
  • En el caso de haber optado por usar algún producto alcohólico, podemos dejar evaporar parte del alcohol mientras lo calentamos, un par de minutos o tres, a unos 50 grados Celsius.

Con esta dosificación (teniendo en cuenta en que las cepas más comunes, rondan entre el 15 y el 20 % de THC) obtendremos un aceite o tintura con entorno a tres o cuatro gramos de THC. En nuestro caso, analizamos las cepas mediante un analizador personal, para saber su contenido en cannabinoides, quedando un porcentaje de aproximadamente un 4 %. Esto es así ya que gracias a este método podemos extraer entorno al 90 % de los cannabinoides presentes en las flores o extractos. Porcentaje que puede parecer escaso, pero, como ya hemos expuesto antes, el consumo por ingesta debe hacerse con cuidado.

Cannapalomitas, el edible más rápido de hacer

Palomitas enfriándose antes de agregarle los terpenos

Cuando hablamos de palomitas, a todos nos viene al recuerdo ese maravilloso olor que emanaban las salas de cine allá por los noventa. Eso sí eran palomitas y no las actuales palomitas de microondas con su sabor a plástico y llenas de aditivos. Por ello, os vamos a dar la receta de cómo hacer esas preciadas palomitas con un toque cannabico. Combinaremos el sabor de antaño con nuestra planta favorita.

Para realizar esta receta solo necesitaremos una olla grande con su tapadera, 30 ml de aceite de oliva enriquecido con cannabis, 60 gramos de maíz natural y un poco de sal. Opcionalmente podemos sustituir la sal por azúcar; además de perfiles terpénicos para darles un singular sabor, y muy parecido al de nuestra cepa favorita.

  • El primer paso de nuestra receta será poner el aceite en la olla y poner esta a fuego fuerte, para que el aceite coja cierta temperatura. Cuidado con pasarnos, ya que podríamos degradar los cannabinoides.
  • En segundo lugar, cuando el aceite este caliente, podremos el maíz y cerraremos la olla. Es importante que esta sea grande para facilitar que se hagan todas.
  • Una vez dentro, bajamos el fuego al mínimo y esperamos un par de minutos. En ese tiempo ya estarán las palomitas explotando, y apagamos el fuego.
  • Con el fuego apagado, agitaremos la olla cerrada, para que los últimos granos estallen. Cuando los estallidos ya sean muy lentos y pasen un par de segundos entre ellos. Abriremos la olla, salaremos las palomitas y las pondremos en un bol, para degustarlas.
  • Opcionalmente, una vez estén frías, se les puede pulverizar un poco de perfil terpénico para dar el sabor que más nos guste.

Con las cantidades que proponemos y la concentración del 4 % que hemos explicado, el bol de palomitas contendrá en torno a un gramo de THC, además de otros cannabinoides en menor medida. Es un edible con un gran contenido en THC y debe ser consumido por, al menos, entre 6 y 8 personas. Si sois menos comensales debéis sustituir parte del aceite enriquecido por aceite de oliva normal.

En la tercera y última entrega de esta serie de artículos, enfrentando la vaporización y la ingesta, os daremos las recetas pala elaborar bombones ricos en CBG, cannamermelada y otra sorpresa que seguro os gustará, sin olvidarnos de las conclusiones de este singular análisis. ¡Yo vaporizo!