La república de Benín, un pequeño país de África occidental, ha emitido desde 2010 una serie de monedas conmemorativas dedicadas a las plantas del mundo y que muestran en su cara los dibujos de distintas especies vegetales. Entre ellas se encuentra una muy especial: la referente a la marihuana. Esta pieza de coleccionista tiene tres versiones fabricadas en oro, plata y bronce que ilustran una hoja de cannabis en color verde. Pero además de su llamativa apariencia, la moneda guarda un regalo para el olfato, pues contiene una mezcla de químicos que imita el aroma de la marihuana cuando la frotas.

La numismática, la ciencia que estudia monedas y billetes, es una disciplina ancestral que existe desde los tiempos del Imperio romano. Los expertos en esta rama del conocimiento, además de indagar en la historia de las piezas y el porqué de los motivos grabados en su superficie, suelen recopilar muchas de ellas en valiosas colecciones. Sin embargo, no hace falta ser un erudito en la materia para tener una buena muestra de estos elementos que, en ocasiones, pueden llegar a ser auténticas obras de arte.

Aparte de las habituales monedas que exhiben insignias y escudos de los países, existen curiosas piezas que conmemoran aniversarios y rinden homenaje a personajes, monumentos o incluso elementos de la naturaleza. Entre ellas, hay una que no podría faltar en la colección de un amante de la marihuana: una moneda que exhibe una hoja de la planta ‘Cannabis sativa’, acuñada por el Gobierno de Benín, un país de África occidental.

Emitida por primera vez en el 2010, esta pieza tiene distintos diseños. Además de las más tradicionales versiones en oro y plata de la pieza redonda con la planta en verde, existe otro modelo aún más excepcional: se trata de una moneda de cobre y niquel moldeada con los entrantes y salientes, e incluso los nervios, característicos de la hoja de marihuana.

Fuente: eBay

Pero esta moneda no solo es atractiva visualmente en todas sus formas. Una de sus caras guarda un aromático secreto: quien la frote podrá disfrutar del olor de la marihuana, como si sostuviera entre las manos una hoja real. No obstante, la pieza no contiene ninguno de los principios activos de la marihuana. La fragancia ha sido creada a partir de distintas sustancias químicas combinadas en el laboratorio por expertos en la creación de perfumes. La fórmula está tan bien elegida que imita casi a la perfección el aroma de una planta de marihuana.

Esta curiosa moneda constituye la primera de una serie muy especial bautizada como ‘Plantas del mundo’ y emitida por el Gobierno del país africano entre 2010 y 2011 con un valor de 100 francos CFA y un peso que ronda los 27 gramos. En la colección se incluyen también monedas que rinden homenaje a otras especies vegetales de todo el mundo, cada una con su correspondiente aroma.

Una de las plantas representadas en la colección es ‘Abies numidica’, también conocida como abeto de Argelia, un árbol endémico de ese país relacionado genéticamente con la especie de abeto español. Las ramas de esta planta aparecen en la moneda junto con el dibujo de un tren que circula entre montañas, como conmemoración a este medio de transporte. Otra de las piezas de la serie muestra en su cara una rosa de té, la ‘Rosa indica fragans’, un tipo de rosa de jardín originaria de Asia. Por último, forma parte de esta serie una moneda que exhibe las hojas y flores de la ‘Convallaria majalis’, una especie herbácea más conocida como lirio de los valles.

Mientras que por delante tienen alguno de estos diseños, la parte trasera de las monedas lleva grabado el escudo de armas de la república de Benín, custodiado por dos leopardos y dividido en cuatro partes, cada una con un dibujo diferente: un castillo, la estrella de Benín (la máxima condecoración del Estado), un barco y una palmera.

Aunque su valor no disminuye con el tiempo (más bien al contrario) la agradable fragancia que impregna las monedas termina por desaparecer después de haberlas frotado unas cuarenta veces. El gobierno de Benín ha querido hacerlas especialmente únicas acuñando solo unos cuantos miles: existen apenas 2.500 piezas con la hoja de marihuana. Según apuntan los aficionados a la numismática, su escasa difusión la convierten en un clásico “casi instantáneo”, un preciado tesoro tanto para coleccionistas de monedas como para amantes de las plantas y, en especial, de la marihuana.

Las plantas como símbolo

Las plantas han aparecido recurrentemente en monedas y billetes emitidos en todo el mundo desde la antigüedad. Las especies de cereales, como el maíz o el arroz, simbolizaban abundancia a mediados del siglo XVIII, mientras que las ramas de olivo, como las representadas en los primeros billetes del Banco de Inglaterra o uno alemán de 1900, transmitían un mensaje de paz, victoria y opulencia.

Las especies vegetales ilustran también los billetes utilizados en algunas de las colonias británicas de Asia en el siglo XIX y los billetes finlandeses ha mostrado durante la historia diferentes árboles para evocar el invierno boreal de su región norteña.

Por su parte, Benín tiene una larga tradición en la emisión de monedas enfocadas más a coleccionistas que a su uso común. El estado africano se ha unido así a países como Somalia, Palau, Islas Cook y otros pequeños territorios que han apostado por producir piezas de originales diseños y características para aprovechar los beneficios obtenidos en el mercado de monedas que no son de curso legal.

Fuente: eBay

Aunque podrían emplearse dentro de sus fronteras, este tipo de monedas no se utilizan para realizar transacciones, debido a que su valor excede al valor de la moneda de curso legal establecido. Por el contrario, suelen venderse a coleccionistas, museos o inversores sin intención de usarlas como dinero. Otros ejemplos de este tipo de valiosas piezas, además de las conmemorativas, son las pruebas de acuñación, las primeras muestras de un lote nuevo de monedas que se emitían históricamente para comprobar su calidad y se guardaban en archivos.

Entre las monedas más conocidas emitidas por las autoridades de Benín se encuentran una dedicada a los dinosaurios, una pieza que conmemora los Juegos Olímpicos celebrados en Sídney en el año 2000 y otra de la Copa Mundial de Fútbol que tuvo lugar en Francia en 1998. Sin embargo, a pesar de que todas las piezas acuñadas en el país africano son hermosas, no puede negarse que la estrella de sus colecciones es la dedicada a la planta de cannabis.

Fuente Dinafem.org