No smoking in the booth, así se llama esta película que trata sobre la estrecha relación entre la marihuana Skunk, la escena Grime en Inglaterra y las enfermedades mentales. La variedad Skunk es una de las más famosas y cultivadas en el mundo entero. Con un alto porcentaje de THC y un intensísimo aroma al que debe su nombre, la Skunk es una de las genéticas más emblemáticas de la historia. Esta potente variedad irrumpió en Inglaterra a finales de los 80 con un éxito arrollador, gracias a su potente efecto psicoactivo y su característica fragancia. En este film se intenta esclarecer si la Skunk puede significar un factor de riesgo para la salud mental entre los jóvenes. ¿El consumo abusivo de esta variedad puede haber sido un factor detonante de enfermedades psiquiátricas?

La voz narrativa de este documental es el productor y rapero conocido como Jammer, que además de ser uno de los miembros del colectivo “Boy Better Know”, también es consumidor habitual de cannabis. A través de varias entrevistas, Jammer intenta esclarecer si el uso abusivo de la variedad Skunk, con su alto porcentaje de THC, podría haber significado un peligro para la salud mental de algunas personas, en concreto para los jóvenes artistas implicados en la escena del Grime, un estilo musical que nació en Londres a principios de la década de los 2000 y que rápidamente se popularizó en los ambientes underground de Inglaterra.

“Cuando la escena Grime explotó, todo el mundo fumaba Skunk, nos hacía sentir más creativos y nos ayudaba a producir nuestra música”. Con estas palabras el rapero resume el ambiente que reinaba en el movimiento musical underground londinense y cómo de estrecha fue la relación entre los artistas del Grime y la Skunk.

 

El incremento del THC

El inicio del auto cultivo en indoor y la aparición de la figura del breeder cambiaron para siempre la composición de la planta de la marihuana. De las variedades Landrace cultivadas en exterior que se consumían hasta entonces, se pasa a los híbridos criados con el objetivo de aumentar los niveles de THC, el cannabinoide que dota a la marihuana de su efecto psicoactivo. Según afirma el científico Guy Jones, uno de los entrevistados en este documental, las variedades que se consumían hasta la irrupción de los híbridos en el mercado, contenían un 4%-5% de THC y cerca de un 2% o un 3% de CBD, que se traducía en un efecto más moderado y sostenible.

Con la llegada de la Skunk, este ratio THC/CBD se desequilibra: el THC alcanza porcentajes de hasta el 20% mientras que el CBD se mantiene en los mismos niveles. Esto tiene una explicación sencilla, en un contexto de ilegalidad, el mercado negro buscó aumentar el efecto psicoactivo de la droga para justificar su elevado precio. ¿Qué consecuencias produjo este incremento del THC en el efecto producido por el cannabis? El CBD es un cannabinoide que posee propiedades antipsicóticas, que contrarrestan los posibles efectos adversos del THC en este sentido, según se afirma Jones, el CBD actúa como un “protector”, evitando un posible efecto psicótico derivado del consumo de THC.

Un traficante de cannabis que vende la Skunk que cultivar en indoor, un músico de Grime que asegura haber sufrido problemas mentales a causa del consumo abusivo de esta variedad, un productor musical que vivió desde dentro la influencia de las drogas en la industria musical…Todos fichas de un mismo puzle que esta película reúne para enseñarnos, a través de un viaje al corazón de la escena más underground londinense, los peligros de la desinformación en el ámbito de las drogas.

Una película que aborda cuestiones como la necesidad de educar a los adolescentes sobre el consumo de cannabis, de que los jóvenes tengan la información necesaria para saber qué están consumiendo y de qué manera puede repercutir en su organismo. No se trata de demonizar a la planta, sino de ofrecer información veraz, contrastada. Tal como asegura el conductor de este documental: “Es posible establecer una buena relación con la marihuana, me preocupa que la gente fume Skunk sin saber, debemos conocernos a nosotros mismos y educarnos en este sentido, no toda la hierba es lo mismo y no toda la hierba es para todo el mundo.”

Fuente Dinafem.org