El cultivo de cannabis en cantidades industriales pronto podría volverse completamente automatizado, lo que permitiría dejar en manos de la inteligencia artificial y de los brazos robóticos la difícil tarea de cultivar cogollos de marihuana en contenedores de transporte. Con este tipo de granjas automáticas, se desea controlar la pureza de las cosechas y suministrar al mercado productos limpios y consistentes.

 

 

Quizá te suene la marca Seedo. El producto estrella de esta empresa con sede en Israel es el Seedo Lab, un dispositivo mini, del tamaño de una nevera, que automatiza el proceso de desarrollo del cannabis para los cultivadores domésticos (también conocido como «un armario de cultivo para hipsters») y que acaba de ponerse a la venta en California. Pues ahora quieren llevar su tecnología al siguiente nivel, con el anuncio de lo que han denominado la «primera granja automatizada de cannabis del mundo» y que podría presagiar el futuro de la industria de la marihuana a gran escala.

Fue el pasado 19 de marzo cuando Seedo anunció sus planes para materializar el proyecto y construir una granja de cannabis a escala comercial, totalmente automatizada, como parte de una asociación con Kibbutz Dan, una comunidad agrícola cerca de la frontera norte con el Líbano en Israel, un país que recientemente aprobó la exportación de marihuana medicinal.

Según se puede ver en un video publicado por Seedo, la granja consistirá en una serie de unidades apilables de contenedores de transporte, cada uno capaz de albergar suficientes plantas de cannabis para producir unos 150 kilos de marihuana al año. Seedo estima que este proyecto le permitirá producir un rendimiento de «al menos 14 toneladas de cannabis seco» que generaría alrededor de 20 millones de euros en un plazo de tres años, según las declaraciones de la compañía.

Dentro de cada contenedor, unos brazos robóticos serán los que gestionen los aspectos físicos del cultivo, mientras un sistema de cámaras vigila las operaciones sin necesidad de supervisión humana. El cerebro de la granja será un software de aprendizaje automático, lo que garantiza unas condiciones de crecimiento óptimas. Cada contenedor contará con sistemas de iluminación artificial mediante tecnología LED, filtros de carbono incorporados, aire acondicionado automatizado y un sistema de secado inteligente posterior a la cosecha, lo que permitirá a los agricultores minimizar los costes de cultivo y cosechar cannabis de alta calidad con una vida útil más larga.

Al automatizar el proceso de cultivo de cannabis dentro de los contenedores de transporte, Seedo afirma que puede asegurar un rendimiento coherente de cada cosecha, que será libre de pesticidas y de un grado comercial consistente, lo que permitirá su comercialización farmacéutica para el mercado mundial.

En su comunicado de prensa, Seedo señala también que el uso excesivo de pesticidas en los mercados legales de cannabis plantea una amenaza no solo para los consumidores sino también para los pacientes de marihuana medicinal que dependen de esta planta para el tratamiento de sus dolencias. Con su granja automática, Seedo desea controlar la pureza de la cosecha y suministrar al mercado un producto limpio.

La compañía afirma que su tecnología se puede utilizar para cultivar cualquier tipo de variedad de cannabis con altos estándares de calidad, incluso en zonas donde tradicionalmente no se ha podido cultivar, como tierras estériles, contaminadas o afectadas por la sequía. Así, las comunidades podrán cultivar con menos mano de obra, energía y agua, ya que los contenedores herméticos y apilables permitirán optimizar el uso de la tierra y reducir la huella ambiental de las operaciones agrícolas.

Si la granja tiene éxito, podría revolucionar la creciente industria de la marihuana legal de la misma manera que la robótica agrícola, la hidroponía o la iluminación de sodio han revolucionado la producción de hortalizas de invernadero durante todo el año, minimizando los costes de producción y, al mismo tiempo, asegurando las condiciones idóneas para cultivar marihuana de una manera orgánica y sostenible.

Fuente Lamota.org