Son de sobra conocidas las ventajas que el cannabis proporciona a sus consumidores. Gracias al THC y al CBD, esta planta puede calmar las molestias de ciertas enfermedades crónicas, combatir el insomnio y paliar el estrés. No obstante, parece que las virtudes de la marihuana también podrían tener efecto en los animales, aunque los expertos aseguran que de momento no hay evidencias científicas al respecto.

Aquellos que tengan mascota sabrán que esta puede convertirse en tu mejor amigo. Por este y otros muchos motivos, todo dueño debe preocuparse por la salud de su mascota, compañeros de vida, a veces por menos tiempo del que nos gustaría. Así, parece que la marihuana podría ayudar a nuestros queridos animales domésticos a superar las molestias causadas por inflamaciones, ansiedad y otro tipo de enfermedades que les acechan. 

Uno de los avances más importantes en este aspecto ha sido la creación del extracto de marihuana VETCBD, diseñado específicamente para aquellos animales que sufran artritis, ansiedad durante los viajes, convulsiones, dolor crónico o pérdida de apetito. Este producto ha sido desarrollado por una compañía californiana del mismo nombre, fundada por un grupo de veterinarios que buscan “el cannabis medicinal de mejor calidad para perros y gatos”, según reza en su página web

Desde la empresa aseguran que se trata de un extracto completamente natural, sin efectos psicoactivos para los animales. VETCBD está compuesto por 19 partes de cannabidiol (CBD), uno de los componentes encargados de las funciones terapéuticas de la marihuana, y una única parte de tetrahidrocannabidiol (THC), lo suficiente, señalan los científicos, para impulsar al CBD a hacer correctamente su trabajo. La empresa explica que su innovación es segura para las mascotas, con resultados visibles entre 24 y 48 horas después de consumir el producto. 

Sin embargo, los fundadores de VETCBD no han sido los primeros en pensar que el cannabis podría mejorar el bienestar de sus animales de compañía. Otros consumidores ya habían tratado de calmar las molestias de sus mascotas con más productos diseñados específicamente para esta función.

Es el caso de Lisa Mastramico, directora de una red de televisión pública en Long Beach, California. La americana comparte su vida con Little Kitty, una gata a la cual diagnosticaron artritis a los doce años. Según explica en ‘The New York Times’, Mastramico probó con una retahíla de suplementos antes de compartir su historia con Women Grow, un grupo de empresarias de la industria del cannabis gracias al cual se lanzó a la marihuana.

Posteriormente, recibió una receta que autorizaba el uso de cannabis medicinal y encargó dos aceites comestibles, diseñados para evitar la intoxicación de las mascotas en caso de que, por accidente, hundan su hocico en ellos. Después de que su gata bebiera un par de chorritos, Mastramico asegura que su minino mejoró notablemente su comportamiento: “Ella sale de su rincón y se socializa. Se sienta en tu regazo y pide que la acaricien. Es una diferencia muy notable”.

Algo similar le ha ocurrido a Maria Ellis Perez, vecina de Pompano Beach, en California. En vez de un traguito de aceite con base de marihuana, ella decidió dar a Ricochet, su zorrillo doméstico, Treatibles, unas galletitas a base de cannabidiol que ayudaron a mejorar el ánimo de la mascota.

Cate Norton, trabajadora en un centro de rescate de animales de Springfield (Vermont), también ha experimentado algo parecido, aunque ella apostó por Canna-Pet. La americana de 36 años viajó hasta Nuevo Hampshire para hacerse con este producto. Así, Norton asegura que Leia, su perra de tres años, ha recibido durante ocho meses un tratamiento con esta tintura basada en cáñamo. Los resultados, señala, son espectaculares: “Ha habido una gran reducción de las convulsiones y la ansiedad”.

Además, parece que el costo de este tipo de productos estaría a la par con otros fármacos, según explica Stephen Katz: los productos a base de cannabis que puedan ayudar a las mascotas estarían entre los 20 y 40 dólares mensuales (entre 18 y 27 euros, aproximadamente). Este neoyorquino trabaja como veterinario en el barrio del Bronx, donde trata con ‘pitbulls’ que padecen alergia y ansiedad cuando se separan de sus dueños: “Algunos se rascan tanto que terminan tocando hueso”, señala.

No obstante, desde la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) no aprueban el uso del cannabis para los animales. De hecho, insisten en señalar que los pocos estudios que se han elaborado hasta el momento no han mostrado resultados efectivos. Así, los veterinarios no tienen permiso para prescribir este tipo de productos y, en estados donde la marihuana continúa siendo ilegal, no hay opción siquiera para la discusión. El año pasado se llevó a cabo una propuesta legislativa en Nevada con el objetivo de que los especialistas pudieran recetar marihuana medicinal para las mascotas con enfermedades crónicas. Finalmente, la iniciativa no salió victoriosa, aunque los consumidores insisten en la supuesta eficacia de estos productos.

La raíz de esta animadversión frente al cannabis en los animales de compañía radica en el THC, un cannabinoide capaz de colocar a los consumidores humanos, pero también de intoxicar a nuestros animales. De hecho, y tal y como denuncian varias protectoras estadounidenses, desde que se anunciase la despenalización del cannabis en algunos territorios se han multiplicado los casos de animales intoxicados por llevarse a la boca aquello que no debían.

Tanto es así que, en los últimos años, las cifras señalan que se han incrementado en un 200 % los casos de mascotas que han debido recibir tratamiento por intoxicaciones a causa de la marihuana. Los perros, por ejemplo, son “especialmente sensibles a los efectos del THC”, según matiza Steve Blauvelt, un veterinario de Bend, en Oregón.

A falta de resultados sólidos, hoy se hacen necesarias más investigaciones que nos lleven a confirmar, sin ápice de duda, que la marihuana puede mejorar la salud de nuestras mascotas, tal y como lo hace con los seres humanos. No obstante, el cannabis a veces resulta ser el último remedio para que estos seres tan entrañables recuperen su vitalidad. 

Fuente Dinafem.org