La Conselleria de Agricultura mantiene una reunión con empresarios y agricultores en el museo del Cáñamo de Callosa de Segura

El resurgimiento del cáñamo camina lento pero a paso firme. Productores agrícolas y empresarios del sector buscan líneas de financiación para desarrollar su productos más innovadores. Un delegado de la Conselleria de Agricultura se reunió ayer con la Asociación de Cultivadores de la Vega Baja para dar información de las próximas subvenciones que la Unión Europea va a conceder a los emprendedores que apuesten por evolucionar el cultivo tradicional con nuevos productos manufacturados.

La planta del cáñamo consigue adeptos cada día bajo el paraguas de la medicina natural, porque contiene todos los beneficios relajantes y antiinflamatorios de la marihuana pero sin efectos psicotrópicos. Por una parte proliferan los jóvenes agricultores que han decidido recuperar el cultivo tradicional con nuevas técnicas y, por otra, ya existen empresas en la comarca que fabrican cremas con un alto contenido en CBD.

El delegado de la Conselleria de Agricultura, Miguel Valdés, explicó que «van a salir ayudas cofinanciadas por el Ministerio para desarrollo rural para productos industriales». El portavoz comentó que «lo interesante es que las instituciones o empresas constituidas soliciten estas subvenciones a la Conselleria, que es el órgano encargado de tramitarlas».

Al encuentro con el representante del gobierno autonómico asistieron miembros de la Asociación de Cultivadores que empezó hace unos meses a buscar la mejor variedad para obtener cogollos de cáñamo. Este colectivo cuenta con una decena de agricultores que experimentan para hallar plantas con cogollos de mejor calidad para después venderlos a herboristerías. El joven agricultor Aaron Marco, aseveró que «intentamos plantar con cepellones plantas hembra para conseguir mejores resultados, pero las liebres se han comido la cosecha». En la actualidad el kilo de cogollos para infusiones se paga entre 150 y 250 euros, por eso queríamos mejorar lo que hay en la actualidad. Esta salida comercial se enfoca en relajantes musculares y enfermedades del intestino. Por otra parte, se encuentra empresas como Natural Hemp que llevan varios años en el negocio y han conseguido plantas con un 12% de CBD, que es el principio activo. Uno de los socios, Luis Miguel Santos, reconoció que «se comenzó la plantación para venderla a terceros, pero poco a pocos hemos desarrollado varios productos como cremas o cigarrillos electrónicos».

Para llevar a cabo esta actividad económica cuenta con un convenio con la Universidad Miguel Hernández y así poder pasar todos los controles legales que implica la explotación del cannabis.

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