Son tiempos de bonanza para la marihuana. Los investigadores no solo están desmontando los prejuicios que persiguen al cannabis, sino que cada vez son más los pacientes que usan esta planta para aliviar sus dolencias. De hecho, las cifras demuestran que este negocio en Estados Unidos es ya más fructífero que el de la cerveza o el vino; o incluso que el de la comida orgánica. Por el momento, este país norteamericano es quien más está trabajando en la regulación del sector; y las cifras de ventas hacen ver que estamos ante un negocio con un futuro más que prometedor.

 

Hace un par de años que algunos estados de Estados Unidos dieron un paso al frente y legalizaron por completo el uso y producción de marihuana recreativa. Muchos otros ya lo habían hecho anteriormente para aplicaciones medicinales y, más allá de esa punta de América que es Uruguay, diversos países del sur del continente también han hecho grandes avances en esta materia. De ello se hacen eco cada día los principales medios económicos que, ahora, estiman que este es el mejor momento para invertir en marihuana, en todos sus derivados y en sus negocios. ¿Por qué? Las cifras hablan por sí mismas.

Según los expertos, la venta legal combinada de cannabis recreativo y medicinal en Estados Unidos supondrá en 2016 cifras de entre 3.500 millones y 4.300 millones de dólares (alrededor de 3.082 y 3.780 millones de euros). Esto supone entre un 17 % y un 26 % de incremento sobre las ventas del año pasado. De esos números, según un completo informe de Marijuana Business Daily, solo la marihuana para uso recreativo representará ingresos de entre 1.400 y 1.700 millones de dólares, y es posible que aumenten a entre 2.600 y 3.800 millones de dólares para 2018, superando en ese año a las ventas de marihuana terapéutica. Según explican los profesionales, esto es solo la punta del iceberg y el principio del éxito cannábico que está por venir.

El Business Insider también ha querido analizar el cambio que el mercado de la marihuana ha sufrido desde 2013 y el que tendrá lugar hasta 2020. En el primer año nombrado los ingresos relacionados con la industria del cannabis en Estados Unidos eran de alrededor de 6.400 millones de dólares (5.600 millones de euros). En 2014 ascendieron a entre 8.000 y 9.600 millones de dólares, y para 2020 se calcula que alcancen entre los 24.400 y los 44.000 millones de dólares. Estas cifras, que incluso se consideran conservadoras al no contar las inversiones bursátiles o los productos de futuro, muestran no sólo la importancia de la industria ya en la economía de Estados Unidos en general, sino también lo que podría llegar a representar.

Estas estimaciones intentan capturar la contribución global del sector a la economía del país, que abarca los ingresos generados por las empresas relacionados con el cannabis, los derechos de licencia y los impuestos al turismo de la marihuana, el gasto de los empleados, la creación de empleo y el impacto en los precios de bienes raíces en una comunidad.

Aunque existen un buen número de factores que podrían retrasar este enorme crecimiento, tales como la elección de un presidente contrario al cannabis o una reacción violenta de las comunidades, las perspectivas a largo plazo se ven muy brillantes. Especialmente por el momento histórico que vive la marihuana, con varios estados clave que podrían legalizar el cannabis recreativo en las elecciones de noviembre, incluyendo California, Nevada y Massachusetts, mientras que Florida y Ohio podrían legalizar la marihuana medicinal en breve. Estos serían enormes nuevos mercados para la industria de la marihuana, impulsando su crecimiento en los próximos años.

Con estas cifras, y teniendo en cuenta que el mercado total de cannabis en Estados Unidos (tanto legal como ilegal) asciende a 40.000 o 45.000 millones de dólares (entre 35.000 y 40.000 millones de euros), este negocio es ya más fructífero que el de productos alcohólicos como la cerveza o el vino o que el de la comida orgánica, y lo será aún más en los próximos años. 

Uno de los mayores éxitos en la industria del cannabis legal se ha visto reflejado en la popularidad de los derivados de la marihuana. Hablamos de alimentos, infusiones, bebidas, caramelos, jarabes y otros productos que representan un 30 % de las ventas totales relacionadas con el cannabis en Estados Unidos. Aunque, según los dueños de los dispensarios, esos productos pueden llegar a constituir casi el 50 % de sus ventas.

Las empresas que han decidido dedicarse a este nicho de mercado son muy rentables. Un 24 % de los fabricantes de productos derivados, incluso, operan en al menos dos estados, y se espera que vayan expandiéndose cada vez más según la legalización llegue a más puntos. Además, a medida que el mercado de productos comestibles se expande, un montón de fabricantes están buscando fuera del esquema tradicional brownie/galleta/chocolate, opciones sin azúcar más saludables y vegetarianas, incluyendo productos sin gluten y bajos en calorías.

Los expertos señalan que las ventas de productos de cannabis han creado enormes ganancias inesperadas en el sector, lo que anima cada vez a más empresarios a apostar por él, aun cuando antes no estuvieran implicados de ninguna forma. Además, se estima que, por lo general, por cada dólar gastado y ganado por una empresa de cannabis se consiguen otros tres dólares adicionales de beneficio económico.

Además de esto empieza a surgir un efecto llamada: si, por ejemplo, un dispensario de marihuana gana 100 dólares (87,7 euros) por la venta de sus productos, luego utilizará parte de ese dinero para pagar a sus empleados, generando así trabajo. Estos, a su vez, utilizarán una parte del sueldo en comprar productos en las tiendas locales, en su mayor parte alimentos, un proceso que crea una onda de valor económico que permanece en la comunidad y que hará que sea cada vez mayor.

Chris Walsh, experto de marihuana del Business Daily, asegura que «estamos siendo testigos de la aparición de un negocio que está a punto de convertirse en una fuerza económica masiva». Asegura que las cifras que se estiman para los próximos años son más bajas de lo que serán al final, por lo que no solo muestran la importancia que esta industria tiene para la economía estadounidense sino lo que podrá llegar a ser en un futuro próximo.

Además, parece comprobado que quienes más beneficios están obteniendo en esta industria son los pequeños propietarios de tiendas que pueden diversificarse y focalizarse mucho, así que en este tipo de comercios también debería invertirse. No obstante, los beneficios también vienen y vendrán de ingresos derivados de derechos de licencia, impuestos, turismo y todo tipo de negocio cannábico inmobiliario.

En la actualidad se recomienda a los empresarios que inviertan o que creen negocios también desde los estados que aún no han legalizado la planta: es posible iniciar empresas que no estén directamente relacionadas con el cultivo, producción y venta del cannabis pero que de alguna forma tengan vínculos con la planta. Así podrán operar legalmente desde cualquier lugar. Empresas auxiliares que no implican directamente a la planta de marihuana, que pueden ir desde equipos de recolección de cáñamo industrial a la fabricación de envases médicos para distribución. O empresas de marketing y relaciones públicas con expertos dispuestos a asumir carteras de clientes del mundo de la marihuana, actualmente muy demandados.

Respecto al ámbito de cultivo, la experiencia señala que el cuidado de la marihuana en interior es mucho más rentable que al aire libre. Mientras que un 80 % de los cultivadores de interior tienen grandes ganancias, solo un 57 % de exterior las alcanzan también. Se trata de algo que varía en consonancia con las cambiantes regulaciones del sector.

El informe hace notar que sus cifras podrían ajustarse si California realiza cambios en la forma en que se regula su mercado. California no hace un seguimiento de su industria del cannabis medicinal , a pesar de que el estado es considerado como el mayor mercado de la marihuana en el país. Es tan grande, que cualquier cambio que se produzca allí afectará a toda la industria. Es necesario contar con esa variable.

Fuente Dinafem.org