El gobierno de Ontario se apresta a lanzar una consulta sobre la eventual expansión del comercio del cannabis en la provincia.

Las autoridades ontarienses buscan aumentar el número de opciones para los consumidores a la hora de adquirir productos elaborados con esa sustancia y determinar la conveniencia o no de permitir la participación del sector privado en la comercialización del mismo.

Según un comunicado difundido en el sitio web de la provincia, la incorporación de la iniciativa privada busca “construir un sistema minorista que permita combatir el mercado ilegal, al tiempo que respeta la seguridad de nuestros niños y nuestras comunidades”.

Para el fiscal general de la provincia, Doug Downey, la iniciativa tiene como objetivo conocer la opinión de los habitantes de la provincia sobre las opciones para incrementar la comercialización de los productos en base a la marihuana. Según el funcionario, las respuestas de los particulares y de grupos de expertos orientarán los pasos que las autoridades darán en el futuro al respecto.

Los interesados en participar pueden contestar un cuestionario en línea, que incluye 5 preguntas referidas a los lugares en los que se debería permitir la venta de cannabis, qué otros productos deberían ser incluidos en el permiso de venta, si habría que habilitar la comercialización de marihuana en festivales y otros eventos, cuáles son los riesgos y oportunidades relacionados con la apertura de nuevas bocas de expendio y qué rol deberían jugar las municipalidades en el nuevo esquema comercial.

Los formularios deben ser respondidos y enviados a los responsables de la consulta a más tardar el 10 de marzo próximo.

El modelo actual de venta parece no satisfacer los objetivos. THE CANADIAN PRESS/Lars Hagberg

Como eje central de la propuesta se encuentra la idea del gobierno provincial de impulsar la instalación y habilitación de nuevos comercios que puedan facilitar la adquisición de productos de cannabis por parte de los consumidores.

En diciembre de 2019 la provincia había anunciado su intención de dirigirse hacia un mercado abierto del cannabis, más allá de los locales oficiales que son el canal de venta permitido hasta el momento.

Los actuales comercios están sujetos a una estricta regulación y las normas que rigen su actividad son aplicadas y controladas por la Comisión del Alcohol y el Juego de Ontario (AGCO).

Desde el anuncio de la intención de abrir el comercio a otros participantes, la AGCO ha recibido más de 700 solicitudes para la obtención de licencias por parte de comercios minoristas.

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