El tema sobre la legalización de la marihuana se ha instalado en la sociedad de forma permanente. Sin embargo, siempre ha sido, desde su incursión mediática, objeto de crítica desde diferentes medios. Incluso, desde la aparición de los primeros problemas en la implementación del expendio, algunos medios no han dudado en introducir afirmaciones subjetivas en notas informativas.

Dicha manifestación se ha orquestado en un sinfín de críticas, que parecen no desligarse de una determinada opción política. Las siguientes frases, tanto de “El Observador” como de “El País”, dan cuenta de esta ofensiva mediática: “Lo grave de esta situación en nuestro país es que la población reciba un doble mensaje tremendamente pernicioso”, “Quien sabe si todavía no tendremos en un futuro no muy lejano un nuevo paro del Pit-Cnt en reclamo por los derechos humanos de los fumadores”, “El libre consumo de marihuana ha agregado tropiezos legales al contrasentido sanitario que conlleva, confirmando el desastre que el entonces presidente José Mujica le legó a su sucesor Tabaré Vázquez”, “El tropiezo legal debe servir de aliciente para rebobinar en una iniciativa desafortunada que nunca debió prosperar, dado los probados efectos perniciosos de la marihuana. (…) Son razones de sobra para terminar con un experimento que, aunque muchos lo celebren hasta en el extranjero, agrede la salud pública”, “En este detalle cuasi anecdótico, sin embargo, se encuentra el meollo de la cuestión; lo peor de la iniciativa y puesta en práctica, por parte del Frente Amplio, de la legalización del cannabis”.

“Este ataque debe ser observado desde una cierta mirada: ¿quién es el que está diciendo estas cosas? Lo cierto es que los medios más críticos están escondiendo, en sus notas informativas, sus editoriales. El problema es que no se sabe quién es el periodista que está hablando de esa manera. Además, lo que se dice en ellas carece totalmente de fuentes en función de que no las mencionan”, declaró Bruno Calleros, vocero del Movimiento por la Liberalización del Cannabis, a REPÚBLICA Radio, que se emite por lacatorce10.

Cabría preguntarse, además, si dichas afirmaciones son ofensivas hacia un modelo de legalización de una sustancia usualmente consumida por la sociedad o es directamente un ataque a un proyecto político del gobierno. Si fuera en el segundo caso, entonces las afirmaciones peyorativas van en contra de un proyecto político que lucha a favor de los derechos humanos y que en ningún momento ha incentivado al consumo del cannabis sino todo lo contrario: la política intenta proteger al que ya consume, alejándolo de la boca, mientras que pretende concientizar a toda la población sobre el problema que implica el consumo abusivo de drogas.

La discusión mediática estaría, entonces, en una vieja cuestión: en su momento, el alcohol fue prohibido desde 1920-1933 en Estados Unidos con la famosa “Ley Seca”. Sin embargo, dicha imposición no significó una reducción del consumo, sino que todo lo contrario.

“Se puede observar que en la sociedad hay dos bibliotecas y que ellas hacen referencia al posicionamiento ideológico de los distintos agentes, ya sea prensa, bancos o actores políticos. Podemos tener diferencias ideológicas pero hay que profundizar en las cuestiones científicas y en darle seriedad a la investigación. Sin embargo, de eso se carece bastante. Reclamamos que el Estado fomente la investigación científica para que avance la sociedad. Tenemos que desmitificar, porque los mitos que se dicen son propagandísticos y están relacionados con el inicio de la prohibición del cannabis. En este tema hay mucho oscurantismo y hay personas que ejercen presión, teniendo su cuota parte de poder”, agregó Calleros.

Es más, la alusión hacia el expresidente, José Mujica, es frecuente, y es asociada a la idea de que el cannabis fue un “experimento pernicioso”. Cabría preguntarse, entonces, lo siguiente: ¿Tendrá que ver este ataque con aquellos que se han introducido en contra de la agenda de derechos, impulsada por el Frente Amplio?

Fuente