Un nuevo estudio recabó datos sobre pruebas de toxicología urinaria al momento de ingresar a una institución médica para determinar el uso de drogas. La investigación concluyó que no hay asociación entre el consumo de cannabis y el accidente cerebrovascular isquémico agudo.

Algunos análisis poblacionales de pacientes hospitalizados han mostrado una asociación entre el consumo de cannabis y el ACV isquémico. En contraposición, un estudio anterior no evidenció una relación entre estas variables. Pero ese estudio se basó en los informes de los pacientes sobre el consumo de marihuana y no en pruebas objetivas.

Por otro lado, existe evidencia de efectos neuroprotectores del cannabidiol en el sistema nervioso central. Estudios en animales han sugerido que podría ser protector contra el accidente cerebrovascular isquémico, por lo que la evidencia es contradictoria.

Cannabis y ACV

Un grupo de investigadores, dirigidos por Carmela V. San Luis, del Centro Médico de la universidad de Mississippi, cuenta que el interrogante sobre si el consumo de cannabis está relacionado con un accidente cerebrovascular (ACV) isquémico agudo surgió después de que varios informes de casos sugirieran dicha correlación.

«Realizamos el estudio actual porque hemos visto en la práctica clínica a muchos pacientes más jóvenes con un accidente cerebrovascular isquémico, pero sin factores de riesgo de accidente cerebrovascular tradicionales comparados con aquellos que tuvieron una prueba de orina positiva para el cannabis. Como hasta ahora no hay consenso sobre esto en la literatura, queríamos evaluarlo más a fondo», dijo Shreyas Gangadhara, de la institución universitaria.

Se trató de un estudio observacional retrospectivo. Los investigadores analizaron la base de datos de registros médicos de todos los pacientes mayores de 18 años que ingresaron en el Centro Médico de la universidad de Mississippi. Los datos fueron recabados entre el 2015 y 2017 y pertenecen a quienes se sometieron a pruebas de toxicología urinaria al ingreso.

Los resultados mostraron que de 9350 pacientes que se sometieron a pruebas de detección de drogas en la orina durante el ingreso, el 18 % tuvo un resultado positivo en las pruebas de cannabis.

La razón de riesgo no ajustada mostró una disminución del 50 % en el riesgo de accidente cerebrovascular isquémico agudo entre los consumidores de cannabis. Pero este efecto desapareció después de realizar un ajuste por posibles factores de confusión, como fibrilación auricular y otras patologías cardíacas.

Debido a la dificultad para diferenciar un verdadero ataque isquémico transitorio (AIT) de una migraña con aura, se excluyeron los pacientes diagnosticados con AIT. También se desestimaron aquellos casos con hemorragia intracraneal con detección de anfetaminas o cocaína. Este estudio fue publicado en línea en Neurology el 3 de junio.

Efectos contradictorios y limitaciones

Los autores señalan que este resultado no coincide con investigaciones previas que estudiaron a pacientes con uso de polisustancias, lo que puede explicar la diferencia. Además, este estudio no evaluó los efectos de la dosis, la cronicidad y la frecuencia de consumo de cannabis.

Los investigadores señalan que los cannabinoides tienen a la vez efectos dañinos y protectores en el sistema nervioso, lo que puede explicar los resultados contradictorios en varios estudios. Sin embargo, los resultados también podrían deberse al pequeño tamaño muestral de los estudios.

«No diría que este es el final de la historia. No tenemos todas las respuestas», dijo Gangadhara. «Este fue un estudio retrospectivo, y no pudimos cuantificar el uso de marihuana. No pudimos ver con qué frecuencia o cuánto se usaba. Era más una pregunta de sí o no».

Gangadhara dijo que «estudios anteriores han mostrado datos contradictorios sobre el consumo de cannabis y sobre los accidentes cerebrovasculares. Nuestro estudio es un paso adelante en el sentido de que tuvimos una población bastante grande y una medida objetiva del consumo de marihuana con el análisis de orina, mientras que algunos estudios anteriores solo se basaron en preguntar al paciente sobre el consumo de marihuana».

También informan que la detección de drogas en orina no prueba los cannabinoides sintéticos; por lo tanto, no se evaluó el consumo de cannabis sintético.

Conclusiones

Los investigadores concluyen que no hay asociación entre el consumo de cannabis y la incidencia de accidente cerebrovascular isquémico agudo, pero «se deben realizar más estudios prospectivos con un tamaño de muestra mayor y analizar los efectos relacionados con la dosis».

Tarang Parekh, investigador de la Universidad George Mason, Fairfax, Virginia, destacó su importancia considerando la reciente legalización y despenalización del consumo de cannabis en Estados Unidos. «Con la creciente popularidad, los datos rigurosos sobre cualquier vínculo asociado entre la marihuana y el accidente cerebrovascular siguen siendo vitales», comentó.

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