Indudablemente la elección de Donald Trump es algo muy negativo para México, no obstante cuanto nos diga nuestro gobierno que “nos está blindando” para cualquier eventualidad. Pero el tema de estas Cavilaciones no es Trump, sino otro suceso que también afectará a nuestro País pero que no ha recibido mucha atención debido a la habilidad de acaparar los reflectores del neopolítico de color anaranjado. Se trata de la legalización de la mariguana para uso lúdico en el estado de California y en otros más.

En California, que si fuera un país sería la sexta economía más grande del mundo, a donde puedo llegar en 15 minutos desde mi casa en Tijuana, será legal dentro de un año consumir productos derivados de la mariguana. Aquí en mi ciudad me podrían arrestar.

En México absurdamente continuamos la guerra inútil contra la producción de mariguana cuyo mercado final es Estados Unidos. Esta guerra está patrocinada en gran parte por ese mismo país que poco a poco está legalizando el producto que no quiere que México les envíe. ¿Para qué mueren miles y miles de mexicanos en una guerra para frenar el narcotráfico si es legal el producto que nos exigieron que combatiésemos su producción?

Aún peor, la mariguana mexicana por el momento no podrá competir fácilmente con la que se produce en Estados Unidos por varios motivos. Uno es que las leyes de los estados exigen que solo se consuma legalmente lo que se produce dentro de sus límites territoriales. Para el gobierno federal la mariguana sigue siendo ilegal y se prohíbe transportarla entre los estados. La creencia antes de la elección de Trump era que el gobierno federal relajaría estas leyes. Hoy no se sabe lo que va a pasar. Otro motivo es que desde antes que se legalizara la mariguana en Colorado, los visionarios emprendedores del cannabis han invertido cientos de millones de dólares, legalmente, para desarrollar métodos de cultivo efectivo de muchas variedades y productos de mariguana para satisfacer el gusto de los consumidores. En otras palabras, la mariguana que se produce en California es preferible a la de México.

Es irónico que haya tanta gente en las cárceles de California por posesión de mariguana, la mayoría miembros de minorías, y que de un día para otro se propague una “fiebre de la mariguana”, como fue la del oro en el siglo XIX, en la cual los que cosecharán los frutos serán los nuevos empresarios blancos. Supuestamente liberarán a los encarcelados por delitos menores de posesión (justamente).

Hay que afinar muchos detalles antes que la ley surta efecto en California en el año 2018. Habrá muchos reglamentos locales que los municipios podrán establecer. Igual que sucedió en Colorado cuando se legalizó en 2014, en California no se permitirá su consumo en lugares públicos. Sin embargo, esto también cambiará. La ciudad de Denver en estas elecciones pasadas aprobó el uso de productos de mariguana en bares y restaurantes. La Ciudad a Una Milla de Altura hoy tiene más tiendas de mariguana que de Starbucks y McDonald’s.

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