Un interesante artículo sobre la utilidad de las mariquitas para el cultivo de cannabis, gracias a que acaban con muchos tipos de plagas.

Introducción

Las mariquitas son probablemente los únicos insectos en la tierra que gozan de nuestra simpatía. Ya desde que somos niños nos inculcan que debemos respetar estas especies de animales; curiosamente sus formas y especialmente sus colores han atraído la curiosidad del hombre, el cual ha empleado a las mariquitas como icono en una multitud de formas.

Pero, si usted fuese un pulgón no opinaría lo mismo, diría que su apariencia es engañosa y que debajo de esos colores brillantes y vivos, y de esa simpatía se esconde uno de los depredadores más terroríficos y desgraciadamente eficaces del reino de los insectos.

Las mariquitas son escarabajos, pertenecen al Orden Coleoptera dentro de la familia Coccinellidae. Esta es una importantísima familia que comprende casi 5000 especies diferentes.

Los miembros de esta familia tienen un hábito alimenticio muy variado: existen especies fitófagas, saprófagas, pero la mayoría de los individuos son depredadores de otros insectos y ácaros. Esta franja es la que más nos interesa a efectos de control biológico.

Los fitófagos, no suelen ser problema en el cannabis cultivado a pequeña escala.

En España existen unas 100 especies y la mayoría son depredadoras. Algunos autores dividen a este grupo de predadores en dos subgrupos:

  1. Individuos adultos de gran tamaño, más de 5mm de longitud, y de colores con puntos negros en los élitros (primer par de alas atrofiadas).
  2. Individuos más pequeños, inferiores a 3 mm. de longitud y generalmente de color oscuro.

Las mariquitas son unos enemigos naturales muy activos, están prácticamente extendidos por todo el planeta y juegan un papel primordial en el control natural y biológico de ciertas plagas importantes como los pulgones y las cochinillas. De hecho, si volvemos atrás hasta el principio del Control Biológico, se puede decir que nació oficialmente como técnica de control de plagas en el 1888 en California, con las primeras sueltas de una mariquita de origen australiano, la Rodolia sp., para el control de la cochinilla acanalada Icerya purchasi en campos de cítricos.

Las mariquitas aunque muy eficientes en el control de la plagas no suelen emplearse comercialmente, a menos que las poblaciones de insecto-plaga sean muy grave. Esto es debido a que la tendencia de la mayoría de los individuos de la suelta será escapar, mientras sólo unos pocos quedarían con sus presas. Sólo cuando la colonia-plaga es abundante los individuos optarían por quedarse.

No pasa lo mismo cuando estas aparecen espontáneas. Las mariquitas son parte de la fauna auxiliar española e isleña, aparecen de forma espontánea en campos y cultivos libres de pesticidas asociados a colonias de plagas.

La introducciones forzadas suelen ser muy poco eficaces en la mayoría de los casos, especialmente en los cultivos de interior.

Ciclo de vida y morfología

Todo el mundo ha contemplado por lo menos una vez en su vida a un sarantonton, es muy fácil distinguirlos de otros insectos; pero visto la cantidad de especies que habitan en territorio español, algunas poco frecuentes o poco llamativas, podrían ser confundidas con insectos-plaga y aniquiladas por error, cuando realmente están realizando una importante labor de control.

Visto las cantidades de especies que intervienen en control biológico, en este artículo vamos a centrarnos en estudiar el ciclo de vida y la morfología de las mariquitas depredadoras como familia, dejando el estudio de las especies más importantes para más adelante.

El ciclo vital de las mariquitas se divide en 4 estados fundamentales: huevo, 4 estadios larvales, pupa y adulto.

Huevos

Los huevos son amarillos anaranjados, se depositan en el envés de las hojas, protegidos de las condiciones climatológicas adversas. Las puestas pueden ser solitarias (huevos solos y dispuestos al azar), aunque son más frecuentemente en grupo (normalmente decenas de huevos juntos) y siempre muy cerca de una colonia de insecto-plaga.

Los huevos son cilíndricos y miden unos 2mm de longitud. Su tamaño facilita la detección a simple vista.

Larvas

Las larvas recién nacidas se alimentan del huevo de donde han salido, inclusive se alimentan de otros huevos no eclosionados de su misma especie y puesta, es decir, practican el canibalismo.

El aspecto exterior de las larvas es muy diferente al de los adultos, su metamorfosis tras las pupación es claramente completa.

En general el cuerpo de los juveniles es blando y alargado con coloraciones bien diversas pero más aburridas que los adultos: a menudo son plomizas u oscuras, y a veces con franjas de tonalidades amarillas. Este carácter depende de la especie.

Exteriormente el cuerpo puede presentarse setoso, con quetas o incluso segregaciones céreas dependiendo de la especie.

En cuanto al aparato bucal, éste es del tipo masticador con todas las piezas bien desarrolladas para matar presas vivas y succionar su contenido.

Los estadios juveniles, obviamente no poseen alas ni esbozos alares; tienen tres pares de pata bien desarrolladas y bastante largas, a diferencia del adulto que la tiene más bien cortas. Podríamos decir que el aspecto de una larva de mariquita es el de un verdadero depredador.

Las larvas de todos los estadios son similares morfológicamente, la principal diferencia es el tamaño del individuo que aumenta con el paso de los días.

Antes de pupar las larvas cambian de muda cuatro veces, una por estadio. Los restos de piel suelen quedar depositados en el envés de las hojas, cerca de una colonia de insecto-presa. Las mudas nos confirman la presencia de estos enemigos naturales en el cultivo.

Pupas

La pupación se realiza sobre el envés de las hojas, donde la pupa queda anclada por uno de sus extremo.

Cuando emergen los adultos, estos son de color clarito con los ojos negros; la coloración de los élitros se efectúa durante las siguientes horas de vida.

Adultos

Los adultos son insectos alados con el primer par de alas no funcionales y modificadas denominadas élitros. Las alas posteriores son grandes, membranosas, y replegables, y se alojan debajo de los élitros.

Los élitros pueden ser de color naranja, rojo, amarillos con puntos negros, o incluso ser totalmente negros dependiendo de la especie.

La longitud de un adulto es variable entre de 1,5-8 mm dependiendo principalmente de la especie; su cuerpo es hemisférico, tiene 3 pares de patas cortas que se esconden debajo del cuerpo, una cabecita pequeña, un par ojos “saltones” y dos antenas bien cortas en forma de maza.

La identificación de la especie a través del color y punteado de los élitros no es tarea fácil debido a la existencia de forma inusuales denominadas “formas aberrantes”. Una misma especie puede sufrir distintos tipos de coloraciones de los élitros según la variación genética, fuente de aliento y climatología y zona geográfica.

El estudio microscópico de los genitales, de las antenas y tarsos, etc. son caracteres empleados por los taxónomos para identificar y clasificar a las diferentes especies de mariquitas.

(Continuará)