Un extenso y detallado artículo sobre una de las plagas que afectan al cannabis.

Las cochinillas fueron los primeros insectos plagas, contra los cuales se empleó la lucha biológica, para reducir sus poblaciones en los cultivos de cítricos en California. Para dicho control se introdujo el escarabajo (mariquita) Rodolia cardinalis.

Eso fue en el año 1888, y desde entonces el control de las cochinillas (algodonosas) se vienen realizando a través de la lucha biológica; esta técnica se ha extendido por todo el mundo debido al gran éxito que ofrece si la comparamos con el tradicional control con insecticidas.

Las cochinillas son una plaga en pleno crecimiento año tras año ([6], [7], [8] y [10]). En Canarias este año 2008, se han registrado hasta el momento una incidencia en los cultivos de cannabis mayor que nunca, más del 15% de los cultivos sufrieron el ataque de estos homópteros. El incremento de esta plaga ha sido notable con respeto al año pasado, donde sólo se registraron un 3% del total de los cultivos.

Los principales motivos de este incremento son el aumento generalizado de los cultivos, especialmente aquellos cercanos a zonas urbanas o próximos a agro-sistemas donde existe el riesgo de infección, las agradables condiciones meteorológicas que se ha registrado este año 2008, y por supuesto la falta de enemigos naturales espontáneos que frenen el desarrollo de estos fitófagos.

La meteorología tiene como siempre una importancia especial en el desarrollo de las poblaciones de estos fitófagos, ahora, en otoño, las temperaturas en el archipiélago canario alcanzan una media de 22ºC, temperaturas suficientemente agradables para que estos y otros insectos-plagas no hibernen, engendrando nuevas generaciones inclusive durante el invierno.

Las cochinillas pueden llegar a ser un problema muy grave en todos los cultivos que sean sensibles a estos insectos; (actualmente no se disponen de métodos de control 100% efectivos) y los tratamientos con insecticidas suelen terminar fracasando debido a la gran y rápida resistencia que estos insectos crean a las materia activas más comúnmente empleadas; la lucha biológica, en cambio para el control de estos animales se realiza desde hace muchos años aunque desgraciadamente no se dispone de muchas alternativas comerciales, por eso eliminar las cochinillas es un trabajo bastante arduo. Si se tiene en cuenta que las cochinillas son insectos exóticos típicos de zonas tropicales y subtropicales que se han introducidos con el comercial internacional de plantas, cabe pensar que difícilmente se pueden encontrar insectos autóctonos que se alimente de ellos; la ausencia de una barrera biológica que le restrinja el avance es el primer factor que favorece el desarrollo de poblaciones de cochinillas.

En Canarias y en la península las cochinillas no forman parte de la fauna autóctona, por tanto que es bastante más complejo que aparezcan enemigos naturales que las depreden o las parasitan, debiendo recurrir a las sueltas comerciales como refuerzo.

Las cochinillas al igual que los pulgones forman una superfamilia conocida como Coccoidea. En ella se albergan unas 15 familias. Aquí se encuentran dos familias que albergan distintas especies de cochinillas que pueden atacar al cannabis para alimentarse.

Debido a la enorme cantidad de especies fitófagas del cannabis, en este articulo sólo se darán nociones generales sobre la biología de las cochinillas para poderlas distinguir de otros fitófago del cannabis, y poder realizar la correcta planificación de su control. En el futuro trabajaremos más detalladamente las especies más comunes.


Biología de las cochinillas

Las cochinillas son contempladas por los taxónomos como un grupo formado por varias familias, y aunque entre estas las diferencias morfológicas, hábitos son visibles todas tienen en común que la hembras son más o menos degeneradas si las comparamos con los machos de la misma especie. En general las hembras son ápteras (es decir, sin alas), tienen forman similares a escamas, semejantes a agallas o con un recubrimiento céreo o polvoriento. Para mas información sobre la biología de las cochinillas ver [1], [2], [5] y [9].

 Clasificación de las cochinillas

Orden
HEMIPTERA

 Suborden
HOMOPTERA

 Serie
STERNORYNCHA

 Superfamilia
COCCOIDEA

 Familia
PSEUDOCOCCIDAE
(Cochinillas algodonosas)

Géneros
Planococcus, Pseudococcus

 Familia
COCCIDAE
(Cóccidos)

Género
Coccus, Saissetia, Parthenolecanium

 Familia
DIASPIDIDAE
(Serpetas o escamas)

Géneros
Diaspis, Aspidiotus

Los miembros de la familia (Diaspididae) son una plaga muy común en ornamentales y plantas perennes, pero menos frecuentes en plantas herbáceas. Hasta la fecha no se tienen registros de ataques de serpetas al cannabis.

Por tanto de aquí en adelante, a menos que no se haga referencia, siempre se hablará de cochinillas algodonosas y cóccidos, ya que estos si suelen formar plagas, y causar daños importantes en nuestro cultivar: el cannabis.

El ciclo de todas cochinillas comienza con las puestas de los huevos. Dependiendo de la especie, esto se realizará en un ovisaco, en el caso de las cochinillas algodonosas, y debajo cuerpo de la madre para cóccidos.

Las cochinillas difieren también en sus ciclos vitales. En el caso de las hembras de cochinillas algodonosas el ciclo consta de cinco a seis estadios vitales dependiendo de la especie:

Huevo-Ninfa 1-Ninfa 2-Ninfa 3-Ninfa 4 -Adulto

Para los cóccidos el ciclo biológico de las hembras, es más corto que el de las cochinillas algodonosas, exactamente un estadio ninfal menos, es decir, de cuatro a cinco estadios vitales dependiendo de la especie.

Huevo-Ninfa 1-Ninfa 2-Ninfa 3 -Adulto


Estos ciclos son para individuos hembras, por tanto ahora cabe preguntarse cual es el ciclo de los machos de cochinillas.

Los machos de todas las especies de cochinillas (de todas las familias!) siempre tienen el siguiente ciclo vital: 

Huevo-Ninfa1-Ninfa2-Prepupa-Pupa-Adulto

A diferencia de las serpetas, las cochinillas algodonosas y los cóccidos, estas mantienen funcionales sus patas durante toda la vida. Aunque sólo el primer estado ninfal es el activo y responsable de la dispersión de las colonias por la planta y por el cultivo, las hembras adultas también tienen la capacidad de desplazarse. No suelen hacerlo una vez asentadas, pero en caso de ser molestadas podrían moverse para escapar del peligro.

Los machos muy diferentes de las hembras en cuanto a morfología externa e interna, son alados y por tanto móviles; además su aparato bucal está atrofiado y lo más importante es que son muy raros de ver. Una manera de capturar los machos es con trampas adhesivas, aunque no son atrayentes, para estos suelen quedar siempre algún que otro individuo atrapado por despiste.

En cualquier caso la reproducción de las cochinillas que atacan al cannabis suele ser asexual, así que los machos no son tan importantes a la hora de engendrar nuevas poblaciones.


Daños causados

Las cochinillas son homópteros y por tanto son fitófagos; parasitan las plantas para alimentarse extrayendo del floema la savia elaborada, rica en azucares, aminoácidos y otras sustancia que produce el vegetal.

Puesto que su alimentación es a base de aminoácidos y no de azúcares, las cochinillas algodonosas y los cóccidos, han evolucionado desarrollando un sistema de filtración de la savia elaborada para extraer los nutrientes necesarios. Este sistema se conoce por cámara filtrante y esta situada en el intestino anterior; la savia ingerida es filtrada; por un lado el exceso de azucares que son enviados directamente al recto para su expulsión; este concentrado que se excreta es la denominada melaza o «rocío de miel»; el producto resultado de la filtración es un concentrado de aminoácidos, vitaminas y otras sustancias vegetales que prosigue en la digestión del animal. Para más información sobre el sistema digestivo de los insectos ver [4].

La melaza depositada en la hojas es un problema, ésta tapona los estomas dificultando el intercambio gaseoso planta-atmósfera, hace de barrera o escudo físico impidiendo que los fotones de la luz alcancen los sistemas fotosintéticos, y finalmente forman un sustrato perfecto para el desarrollo de hongos oportunistas que pueden causar serios daños a las plantas.

Otro daño indirecto a tener en cuanta, es la transmisión de enfermedades de las plantas.

Las cochinillas no suelen formar colonias, las ninfas del primer estadio son conocidas también como «crawlers» o escaladoras, ya que se dispersan muy rápidamente por la planta. Durante el periodo vegetativo el problema no es tan grave, la pulverización de agua a presión e incluso la aplicación de algún insecticida (compatible con la fauna) puede usarse para disminuir la población provisionalmente. Esta operación se puede realizar cada una o dos semanas, suele ser bastante efectiva y es un complemento a la lucha biológica.

La dificultad verdadera llega cuando las plantas están floreciendo. Las cochinillas suelen ubicarse normalmente en el tronco de las plantas, a veces en las hojas, pero durante la floración se refugian dentro de las cogollo. Se adhieren a las ramitas que forman las cimas (braquiblastos). Probablemente se sienten más protegidas de las condiciones adversas y de posibles enemigos naturales.

En cualquier caso si la planta no sufre por las sistemáticas picaduras que éstas proporcionan al vegetal para alimentarse, su calidad organoléptica se verá afectada, ya que resulta prácticamente imposible retirar los cuerpos de las cochinillas de dentro de las cimas.

 

Enemigos naturales de las cochinillas

Actualmente ni la fauna local ni el mercado de insectos para la lucha biológica en plantas, ofrece mucha variedad de productos en el control de las cochinillas que atacan al cannabis.

Los enemigos más comunes y conocidos, ya sea por su aparición espontánea o artificial son las mariquitas depredadoras Cryptolaemus montrozieri, Rodolia cardinales, Harmonia axyridis, Lindoris lophanthae, etc. y las avispas parásitas Leptomastix dactylopii, Coccidoxenoides perminutus, Anagyrus pseudococci, etc. Para más información ver [2] y [3].

Desgraciadamente los agentes comerciales disponibles para el control de las cochinillas están más dirigidos al control de ciertas especies de algodonosas y algunos cóccidos. Hay que resaltar que los enemigos de las cochinillas algodonosas suelen tener una baja efectividad sobre los cóccidos y nula contra las serpetas.

A diferencia de las mosca blanca que son consideradas como la plaga más grave en todos los cultivos del mundo y por tanto se disponen de una multitud de agentes de control, en las cochinillas no pasa lo mismo, en parte es debido a que la cochinillas no suelen ser tan destructoras, y por tanto las investigaciones realizadas ha sido menores para este fitófago que para otros. Seguramente en el futuro y no muy lejano aparecerán nuevas soluciones comerciales más efectivas que las actuales, hasta entonces habrá que emplear lo existente y elaboran protocolos para el manejo de estos insectos en el cannabis para que sean cada vez más eficientes.

Muchos de estos enemigos naturales de las cochinillas ya aparecen espontáneos en los cultivos de todas España, inclusive en Canarias, por eso es muy importante reconocer estas especies y favorecer su proliferación.

Un detalle curioso sobre ciertos depredadores de las cochinillas, que parecen más efectivos si son espontáneos a que si se han introducido artificialmente. Este detalle es importante para los cultivos de exterior e invernadero. En los cultivos de interior la aparición espontánea al igual que la fuga es claramente bastante más compleja.

Comercialmente es posible adquirir los agentes Cryptolaemus montrozieri y Leptomastix dactylopii para el control de las cochinillas algodonosas aunque en el caso de la mariquita también depreda cóccidos.

Desde que se introdujeron estos agentes en España en 1927 desde Australia Cryptolaemus montrozieri y 1977 desde Brasil Leptomastix dactylopii su establecimiento ha sido total, apareciendo de forma espontánea asociados a colonias de cochinillas.

Las sueltas comerciales de estos insectos se suelen hacer de forma combinadas, empleando tanto las avispas como los depredadores para aumentar las garantías de control.

Cryptolaemus montrozieri

Las mariquitas depredadora Cryptolaemus montrozieri son escarabajos del Orden Coleoptera. Sus orígenes son australianos y se empleo por primera vez contra las cochinillas algodonosa de los cítricos en California en el 1891.

Este depredador muy polífago tienen una marcada preferencia por las cochinillas algodonosos de la cuales se alimentan de todos sus estadios. También se alimenta de cóccidos aunque prefiere los estados más jóvenes. En ausencia de cochinillas pude recurrir a otros insectos como pulgones y al canibalismo, aunque es más frecuente que salgan volando en busca de mejor alimento.

El ciclo vital del depredador comprende las siguientes etapas:

Huevo-Larva 1-Larva 2-Larva 3-Larva 4-Pupa-Adulto

 Tanto las larvas como los adultos son grandes depredadores.


Leptomastix
datylopii

Las avispas parásitas Leptomastix datylopii, son himenópteros dentro de la familia Chalcidoidea procedentes de Brasil. Este insecto es una avispa endoparásita de la especie de cochinilla algodonosa Planocucus citri.

Las hembras revolotean por el cultivo en busca de huéspedes como las ninfas de cochinillas de tercer estadio, pero también los adultos suelen ser parasitados. Su forma de actuar es típica de los parásitos, se acerca a la cochinilla diana, e inserta con su ovopositor un huevo en el interior. Cada hembra puede dar una media de 60 descendientes en condiciones óptimas de temperatura y humedad.

Del huevo nace la larva (L1) que se alimenta del cuerpo de su huésped. Finalmente el cuerpo de la cochinilla parasitada se momifica durante la formación de la pupa. El adulto sale del cuerpo de la cochinilla momificada a través de un orificio. Este orificio se emplea en lucha biológica justo para determinar si hay parasitismo.

El ciclo vital de las avispas parásitas comprende las siguientes etapas:

Huevo-L1 – L2 – L3 – L4 -Pupa-Adulto

 Para más información sobre estos enemigos naturales de las cochinillas consultar [1] y [2].


Control de las cochinillas

El mejor control que se pueda realizar es fomentar la fauna local, ya que siempre cabe la posibilidad, de que aparezca algún enemigo natural de forma espontánea. Además de realizar las sueltas correspondientes, en este caso de ambos agentes para un mejor control.

Agradecimientos: Claudia Santarosa (Dr. Grow´s Productions), África, y Fran y Eduardo (Koppert Canarias).


Referencias

[1] Malais M. H. y Ravensberg W. J. 2003. Knowing and recognizing, the biology of glasshouse pests and their natural enemies. Reed Business Information.

[2] McPartland J.M., Clarke R.C. & Watson D.P. 2000. Hemp diseases and pests. Management and biological control. CABI Publishing.

[3] Jacas J.A. y Urbaneja A. 2008. Control de plagas agrícolas. Vol 1,2,3. Phytoma.

[4] Richards O.W. & Davis R.G. 1984. Tratado de entomología Imms. Vol. 1: Clasificación y Biología. Ed. Omega.

[5] Richards O.W. & Davis R.G. 1984. Tratado de entomología Imms. Vol. 2: Clasificación y Biología. Ed. Omega.

[6] Salami M. 2007. Incidencias de plagas en los cultivos de Cannabis sativa L. en las isla de Tenerife durante el año 2006. Propiedad de SMA Hidrocan S.L.

[7] Salami M. 2008. Plagas más frecuentes en los cultivos españoles durante el año 2007. Spannabis 2008, Dr.Grow´s Productions.

[8] Salami M. 2008. Incidencias de plagas en los cultivos de Cannabis sativa L. en las isla de Tenerife durante el año 2007. Propiedad de SMA Hidrocan S.L.

[9] Salami M. 2008. Cannabis sativa L. Dr.Grow´s Productions.

[10] Salami M. 2008. Incidencias de plagas en los cultivos de Cannabis sativa L. en las isla de Tenerife durante el año 2008. En preparación. Dr.Grow´s Productions.

Para consultas e información:
Dr.Grow´s Productions
C/ Juan Pablo II, 17, 2ºD
Santa Cruz Tenerife
38004, Islas Canarias
Tel/fax: 822 016 127
info@drgrow.es
www.drgrow.es