En un estudio realizado con 17 adultos sanos que no habían consumido en el mes previo al mismo, la concentración de THC en sangre fue más alta después de vaporizar que tras fumar cannabis con un mismo contenido de THC. Científicos de la Facultad de Medicina de la Universidad Johns Hopkins en Baltimore han publicado sus resultados en el Journal of Analytical Toxicology. A los participantes se les administró cannabis que contenía 0, 10 ó 25 mg de THC en seis sesiones doble ciego.

Las concentraciones de THC y sus metabolitos (11-OH-THC, THCCOOH) en sangre dependían de la dosis en ambos métodos de administración, pero era mayor después de vaporizar en comparación a si era fumado. El THC se detectó durante más tiempo en la saliva en comparación con la sangre. Sus autores afirman que «la farmacocinética del cannabis varía según el método de inhalación y la matriz biológica probada. Vaporizar parece ser un método más eficaz de administración comparado con fumar».

Spindle TR, Cone EJ, Schlienz NJ, Mitchell JM, Bigelow GE, Flegel R, Hayes E, Vandrey R. J Anal Toxicol. 2019 Jan 7. [en imprenta]

Fuente IACM