Hasta la fecha, los estudios que relacionaban el consumo de cannabis con problemas de fertilidad masculina advertían de los posibles efectos negativos de su uso respecto a la cantidad y calidad del esperma. Sin embargo, una novedosa investigación del Centro de Estudios Universitarios Tor Vergata de Roma apunta a todo lo contrario: la marihuana puede ser útil para combatir la infertilidad, un problema que afecta al 15 por ciento de las parejas en el mundo.

Una reciente investigación realizada por investigadores italianos aporta esperanzas para todos aquellos hombres que desean tener un hijo y tienen problemas para ello. Publicada en la revista académica FASEB Journal, se centra en los experimentos realizados por el Departamento de Biomedicina y Prevención de la Facultad de Medicina de Tor Vergata en Roma. En el estudio se concluye que el cannabis puede mejorar la capacidad de concebir de los hombres. De acuerdo con las pruebas realizadas, el uso de ciertos canabinoides y su combinación con los receptores CB2 presentes en el cuerpo humano pueden activar proteínas relacionadas con la producción de esperma y, de esta manera, aumentar las posibilidades de procrear.

La investigación sigue la línea de estudios recientes acerca de las indicaciones médicas de la marihuana. Son conocidas las cualidades de los principios activos presentes en el cannabis para tratamientos contra los efectos de la quimioterapia o cuidados paliativos del dolor, como ya ocurre con el Sativex, un medicamento indicado para pacientes de esclerosis múltiple.

Ahora, este grupo de científicos italianos se propuso encontrar la relación del sistema endocanabinoide presente en el cuerpo humano con el problema de la infertilidad, una dolencia que afecta al 15 por ciento de las parejas en el mundo, con un 40% atribuible a causas masculinas como la oligospermia (secreción deficiente de esperma) o azoospermia (nivel muy bajo de espermatozoides). Trabajaron con la hipótesis de que activar los receptores CB2 del sistema endocannabinoide serviría para aumentar y controlar la fertilidad masculina, ya que este sistema está implicado en la formación del esperma. En el estudio emplearon tres grupos de ratones de laboratorio durante tres semanas.

De este modo, al primer grupo de ratones se le proporcionó un activador del receptor CB2, al segundo se le suministró un inhibidor y al tercero, que funcionó como grupo de control, se le dio una solución salina a modo de placebo. De esta manera y confirmanda la hipótesis, el primero, tratado con el activador, mostró una aceleración en la producción de esperma, mientras que el segundo, al que se le aplicó el inhibidor, indicó tasas menores en el mismo proceso. Esas diferencias sugieren que un correcto balance de la activación del sistema endocannabinoide, en particular para los receptores CB2, es necesario para la progresión correcta de la génesis de esperma.

Según los responsables de la revista donde se publicó el estudio, The Journal of Federation of American Societies for Experimental Biology, la posibilidad de estimular los receptores endocannabinoides que desempeñan un papel en la espermatogénesis (la producción de los espermatozoides) es una innovadora y prometedora idea para que, en un futuro, se pueda tratar la infertilidad masculina. El uso de esta sustancia tendría un impacto positivo sobre la fertilidad, el desarrollo del embrión y la salud de este.

Pese a las esperanzas puestas en el estudio y los datos arrojados por sus conclusiones, esto no significa a grandes rasgos que la marihuana ayude a combatir la infertilidad, sino que ciertos principios activos del cannabis podrían ser empleados en un futuro como fármaco para su tratamiento. En el mismo estudio, de hecho, se apunta a que los efectos podrían ser negativos dependiendo de qué receptores del sistema endocanabinoide se activen.

La clave de la investigación se centra en los receptores CB2. De este tipo de receptor se sabía ya que, al activarse con el cannabidiol o CBD presente en la marihuana, era responsable del alivio de las convulsiones, las inflamaciones, la ansiedad y las náuseas. También que aumentan la libido y el placer sexual en general. Y ahora, de acuerdo con los científicos de Tor Vergata, al estimular el receptor CB2 con el principio activo adecuado se puede regular y potenciar la producción de esperma.

En anteriores investigaciones se ponía el acento en que el sistema endocannabinoide jugaba un papel importante en la salud reproductiva de los hombres, tanto en los niveles de testosterona y otras hormonas como en la cantidad de espermatozoides y su calidad. Y para hombres adultos y sanos algunos de los estudios habían llegado a la conclusión de que el uso de THC sí que tiene efectos contraindicados en la reproducción y que estos se aumentan con dosis altas o con un uso crónico de la sustancia. Sin embargo, solamente se ponía el foco en los principios activos que inciden en los receptores CB1 y los CB2 presentes en el cuerpo humano. Por su parte, el estudio de Tor Vergata buscó activar directamente el segundo grupo de receptores.

Asimismo, y pese a la mala prensa que tiene el THC en algunos círculos académicos, hay científicos que afirman que no existen pruebas concluyentes de que los hombres adultos consumidores de marihuana tengan mayores ratios de infertilidad. Este argumento apunta a que el consumo puede influir en pacientes que ya tuvieran bajos recuentos de espermatozoides o que se desarrolle tolerancia a los efectos hormonales de algunos principios activos.

Para entender el mecanismo con el que funciona el sistema endocannabinoide y el consumo de marihuana podemos utilizar la imagen de una cerradura y su llave. Los receptores cannabinoides CB1 y CB2 y los endocannabinoides endógenos del cuerpo humano actuarían de este modo. Al consumir marihuana bien de manera recreativa bien como medicina prescrita por facultativos, el THC o el CDB son interpretados como llaves de ese sistema y liberan tanto efectos psicoactivos en el uso recreativo como medicinales en el empleo clínico.

La importancia del sistema endocannabinoide en el desarrollo de varias funciones del cuerpo humano ya había sido estudiada con anterioridad. En especial la anandamida, un neurotrasmisor que desenvuelve su actividad en la fijación de la memoria o en sensaciones como el sentir hambre, patrones del sueño o el alivio de dolor. La anandamida se encuentra de manera natural en el cacao y, aunque no hay pruebas concluyentes, podría ser la razón por la que hay personas que sienten placer comiendo chocolate.

En relación con el presente trabajo, otros estudios han tratado de demostrar que la anandamida juega también un papel importante en la implantación del embrión humano en el útero de la mujer. Del mismo modo que en el estudio de los receptores en el hombre, las futuras investigaciones sobre la anandamida y otros endocanabinoides dejan la puerta

abierta para determinar las causas de infertilidad y ayudar a prevenirlas. Ahora solo queda que los investigadores nos aporten avances esperanzadores más allá de los ratones, con ensayos clínicos en humanos.

Fuente Dinafem.org