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“En el mundo cannábico faltaba la presencia femenina más allá de la imagen sexualizada”

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Cada vez son más las organizaciones de mujeres que nacen dentro del sector cannábico para hacer más visible el rol femenino y reclamar su puesto en una industria emergente en constante transformación. Lo que hasta ahora parecía un mundo de hombres se abre a las cada vez más mujeres que participan activamente en esta nueva historia que está aún por escribirse. 

Organizaciones como REMA surgen para empoderar y conectar a todas aquellas mujeres que participan profesionalmente en el sector. Hemos querido entrevistar a Patricia Amiguet una de las coordinadoras de este proyecto para que nos explique más sobre los objetivos de este iniciativa que cada día gana más adeptas.

¿Qué es REMA?

Somos una Red Estatal de Mujeres Anti-prohibicionistas en el ámbito de las drogas, somos activistas del movimiento cannábico y queremos participar en esta transformación.

Rema está compuesta por una asamblea general y desde el 16 de septiembre las plazas para hacerse socia están abiertas. Todas aquellas que lo deseen, pueden inscribirse a través de la web rellenando un formulario y pagando doce euros anuales.

¿Cómo surge esta iniciativa?

La verdad es que nunca pensamos que esto llegaría tan lejos. Todo empezó porque un grupo con inquietudes decidimos hacer un encuentro de mujeres cannábicas en la pasada edición de la feria Spannabis. A raíz de ese encuentro nos vimos abrumadas por la aceptación que tuvo el evento y la cantidad de información y gestión que se nos vino encima después. La realidad, es en principio fue algo que lanzamos como una reunión puntual.

¿Entonces, no os habíais planteado crear una organización?

La verdad es que no, por tanto, tras la Spannabis nos tocó ordenar un poco la situación y sentarnos para decidir qué hacíamos. Lo que se decidió al final fue crear la asociación, queríamos crear una herramienta que sirviera para impulsar todos esos proyectos que tienen las mujeres del sector.

Lo que hemos estado haciendo desde entonces es generar la estructura, el régimen interno y unas comisiones dentro de la organización. Ahora es el momento de mostrar el proyecto y ver cómo funciona. Hemos creado la herramienta pero hace falta que las mujeres la utilicen y empecemos a dibujar el mundo de la mujer dentro del sector cannábico, que de alguna manera todavía es una página en blanco.

¿Y no hay lugar para los hombres en esta organización?

Hemos hecho un régimen muy abierto y modificable para que haya posibilidad de crear espacios donde también tengan su sitio los hombres. Hasta ahora no han podido participar en las asambleas de REMA porque necesitamos gestionar todo esto y desarrollar la idea que teníamos en un principio que era generar espacios para mujeres, ya que estos no existían en el sector cannábico.

¿Por qué surge la necesidad de visibilizar a la mujer dentro de la industria cannábica?

Nos dimos cuenta de que en un mundo tan masculino como es el cannábico, faltaba la presencia femenina más allá de la imagen sexualizada que a veces aparece.  Tengo que decir que la mayoría de nosotras trabajamos codo con codo con hombres y no tenemos ningún problema con ello, nos encanta. Pero fue a raíz de presentar la ILP para regular las asociaciones de consumidores de cannabis que nos dimos cuenta de que habían firmado muchísimas mujeres y de repente nos preguntamos…¿Y dónde están? ¿Qué están haciendo? ¿Por qué no se las ve? Porque al final los que están tirando adelante y a quienes vemos al frente de las grandes empresas del sector siempre son hombres. Se ve a mujeres, obviamente, pero están en la sombra. Fue entonces cuando nos dimos cuenta de que quizá ellas necesitaban un espacio en el que poder compartir intimidades y necesidades.

¿Y cómo fue la experiencia?

Resultó que cuando tuvieron ese espacio exclusivamente femenino, se sintieron realmente cómodas. No queremos que se nos malinterprete, te vuelvo a repetir que nos encanta trabajar con hombres, pero sí que es verdad que en esas reuniones se habló de la necesidad de luchar contra la imagen sexista que hay de la mujer en el sector.

¿Cuáles son las herramientas que habéis pensado poner en marcha?

Hemos creado un espacio de encuentro donde las mujeres vinculadas al sector del cannabis tengan la oportunidad de conocerse y conectarse, y de ese modo incrementar y visualizar el papel de la mujer en los ámbitos asociativos, profesionales y empresariales. Creemos que es una vía para que aumente así su capacidad de decisión dentro de las organizaciones y federaciones de la industria.

Para ello hemos iniciado una búsqueda de recursos que garanticen la continuidad de este proyecto y de otras iniciativas que puedan surgir de dicha interacción. Creemos que es importante interconectar a las mujeres que trabajan en la industria del cannabis para crear una red de intercambio de información que se convierta en una herramienta útil.

¿Conocéis Women Grow? ¿Crees que es la versión de REMA estadounidense?

Sí, nos parece una organización muy interesante y de hecho nos hemos puesto en contacto con ellas. Sin embargo tenemos diferentes filosofías pues Women Grow está enfocada más hacia la interacción entre mujeres con el fin de fomentar la parte empresarial y nosotras nos centramos más en el ámbito social.

¿Os gustaría que se estableciera una red a nivel internacional que conectara a las mujeres del sector?

Sí, de hecho es uno de nuestros objetivos. Queremos crear una red de intercambio de información. Es positivo que las mujeres que trabajan en el ámbito cannábico de diferentes países puedan comunicarse entre sí e intercambiar experiencias.

Fuente DInafem.org