Este lunes abre sus puertas en California un negocio que pretende acabar con la prohibición de un sector
La historia de Miley Cyrus está repleta de excentricidades. Hay pocas cosas que le queden por hacer a la cantante y actriz. Su reciente ruptura con Liam Hemsworth, el hermano de Thor, le ha llevado a pasar un verano por los lugares más paradisíacos del mundo, “aislada” del mundo de la farándula. Pero las vacaciones se han acabado y comienzan los proyectos.

La cantante, quien es consumidora abiertamente de marihuana, junto al DJ Mark Ronson y al humorista Chris Rock, se encuentran entre los inversores famosos del Lowell Farms, A Cannabis Café. Se trata de una cafetería con capacidad para 220 personas, con un espacio interior y otro al aire libre. Los consumidores pueden comprar legalmente porros prelaminados, comestibles o bebidas con THC para disfrutar de una taza de café o té con amigos.

Es el primer café de cannabis en Estados Unidos y ha abierto sus puertas este lunes para los amantes de la marihuana en West Hollywood, California. La empresa matriz tiene como objetivo aumentar la experiencia de fumar en espacios seguros para sacar a la gente de los callejones oscuros de la ciudad.

«Los consumidores de cannabis siempre han sido relegados a meter su cannabis en una bolsa de plástico, mientras que ahora pueden ir a una cena con una botella de vino», dijo a Bloomberg David Elias, cofundador de Lowell Herb Co., con sede en Los Ángeles . «La gente quiere fumar un porro con sus amigos en un café como pueden beber una cerveza, no en el callejón o en su automóvil».

La cafetería al aire libre incluye un menú basado en THC y CBD (componente psicoactivos del cannabis), junto con un área para fumar y vaporizar marihuana o comer comestibles. Pero no todo iba a ser humo y cannabis, también hay un menú normal para los que solo quieran disfrutar del lugar.

Este restaurante tiene todos los permisos legales para operar en Estados Unidos, ya que fue aprobado por unanimidad por la Comisión de Licencias Comerciales de la ciudad en el pasado mes de julio. Sean Black, cofundador de la empresa, le dijo al Los Angeles Times que la apertura de su establecimiento marcó “el fin de la prohibición”. Incluso hay una gran cartel afuera del café que dice: ‘La prohibición casi ha terminado’.

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