Un científico francés, que ya presentó seis casos de automedicación exitosa de síndrome de piernas inquietas (SPI) con cannabis en 2017, ha publicado ahora los casos de doce pacientes más que han informado consumir cannabis. Todos se quejaban de síntomas de SPI graves o muy graves y fueron tratados antes con uno o más medicamentos habituales disponibles con eficacia deficiente o limitada.

El autor del estudio afirma que «todos los pacientes excepto uno (el nº 2) admitieron un alivio total de los síntomas después de fumar cannabis, aunque ninguno interrumpió el tratamiento que seguían del SPI debido principalmente al aspecto ilícito de fumar marihuana y a la preocupación sobre el riesgo potencial de abuso y efectos psicoactivos». Añade que «el beneficio potencial del consumo de cannabis en pacientes con SPI refractario debería por tanto ser investigado mediante ensayos clínicos sólidos».

Ghorayeb I.More evidence of cannabis efficacy in restless legs syndrome. Sleep Breath. 2019 Dec 9. [en imprenta]

Fuente IACM