M. C. / INE.es

Raul del PinoRaúl del Pino es el responsable de comunicación de las ferias del cannabis que se organizan en Barcelona, Madrid y Málaga: Spannabis, Expocannabis y Expocannabis Sur. Ayer participó en una mesa redonda titulada «Nuevas ferias: Laboratorio de ideas, evolución y visión futura del modelo de feria y de cliente». La primera de estas ferias fue la de Barcelona, que arrancó en el año 2001. En pocos años pasaron de ocupar 3.000 metros cuadrados de exposición a 8.000.

-¿Hay que estar un poco fumado para montar esas ferias?

-La verdad es que no. Requiere mucha organización y lidiar con los problemas que van surgiendo, por lo que hay que tener la mente clara para, aunque tampoco creo que el cannabis la enturbie mucho; eso depende del consumo que se haga.

-¿Qué es lo que se ofrece en las ferias del cáñamo?

-Un espacio a la cultura cannábica, incluyendo a la industria, que es una industria bastante fuerte. También participan asociaciones y algún partido político procannábico.

-¿Marihuana?

-No, no, no. Del cannabis se pueden sacar muchos derivados. Desde tejidos hasta materiales de construcción o cosméticos. Las semillas de cannabis, por ejemplo, contienen aceites esenciales en la justa proporción que necesita el organismo humano. Es como el cerdo; puedes aprovecharlo todo. Incluso sirve para hacer biomasa, biocombustible o lo que quieras.

-¿Qué es lo que encuentra un visitante cuando acude a ese certamen?

-Además de los artículos para el cultivo, como abonos, semillas, armarios de cultivo o lámparas, también se pueden encontrar cosméticos, cannabrick (ladrillos hechos de cannabis), incluso colchones, almohadas y ropa.

-¿De lo otro nada?

-A ver. En Spannabis no se puede fumar, pero sí en Expocannabis, porque se abre la cubierta del recinto para que salga el humo. Hay visitantes que llevan su marihuana y la utiliza para probar unos vaporizadores que hay en la feria.

-¿No hay problemas legales?

-Las ferias están vetadas a los menores. Se supone que las personas que acuden allí son consumidores y llevan su propia marihuana. Evidentemente, allí no se vende marihuana ni nada por el estilo. Se comercia con otros productos. Este año a Expocannabis acudió mucha gente mayor y muchos enfermos, que iban a informarse sobre los usos terapéuticos.

-¿Para aliviar dolores?

-Y también los efectos de la quimioterapia.

-¿Tiene éxito la feria?

-En 2008 Spannabis superó los 18.000 visitantes. En la última edición de Expocannabis pasaron 16.000 personas. Cada vez hay más público y más expositores. Tenemos listas de espera, por eso se va a organizar una tercera feria en el sur.

-¿Es grande el potencial económico, legal, del cannabis?

-Hay muchísimo negocio legal. Pero, además, si se llegara a fiscalizar la producción de cannabis para consumo que hay en España, el estado ingresaría miles de millones de euros anualmente. Es una industria que está pendiente de un hilo del gobierno de turno. Pero hay avances. Por ejemplo, en Estados Unidos, Obama ha rebajado la presión que se mantenía contra los pacientes terapéuticos de marihuana y este año, hace un par de meses, se ha abierto el primer cannabis café en Estados Unidos.

-¿Todo cáñamo produce droga?

-Hay que distinguir entre cáñamo industrial y cáñamo con propiedades psicoactivas. Incluso en el alpiste para pájaros vienen cañamones, pero no tienen propiedades, pero no tienen propiedades psicoactivas.

-De otro modo, cómo iba a ponerse el canario.

-A los pájaros les encantan los cañamones.

Fuente:
http://www.lne.es/gijon/2009/12/12/cannabis———cerdo-puedes-aprovecharlo/846667.html