Este mercado se abre como una oportunidad para recuperar la economía del país, por lo que es imperante contar con una normativa favorable para la industrialización de cáñamo

Tras el significativo primer paso que el Ecuador dio al convertirse en uno de los países en Sur América en legalizar cultivos de cannabis, específicamente cáñamo, en junio próximo deberán entrar en vigencia las reformas al Código Integral Penal (COIP), y con ello el país estará listo para iniciar negociaciones de cáñamo con empresas extranjeras y locales que ven en esta industria, un nicho de mercado con grandes oportunidades de generar riqueza y empleo en Ecuador.

Ante la actual crisis que enfrenta el país y el mundo entero, la industrialización de cáñamo se abre como una nueva oportunidad de negocio que podría dinamizar la economía nacional y mejorar la situación de miles de ecuatorianos. Según José Antonio Dávalos, Presidente de la Asociación Ecuatoriana de Cáñamo Medicinal e Industrial – EcuaCáñamo, todos pueden acceder a esta industria, desde las grandes empresas hasta el pequeño agricultor. “Hemos identificado la demanda internacional y las tendencias del mercado, con ello, estamos en la capacidad de crear oportunidades económicas para el país y asesorar a quienes así decidan hacerlo”, aseguró.

Por otro lado, Xavier Valverde, representante de Hoban Law Group en Ecuador, en una entrevista exclusiva para el reporte especial sobre el mercado de cannabis medicinal en Latinoamérica y el Caribe de la revista británica The Business Year, señaló que en conversaciones mantenidas con las principales figuras de la industria en Europa, Canadá y América, recibió el compromiso de invertir 200 millones de dólares para el año 2025 en negocios relacionados al cáñamo.

Además, el empresario mencionó que el primer paso para incursionar en este mercado es el desarrollo de estudios ecosistémicos y de adaptabilidad de la semilla. “El país no tiene que pagar por los estudios; hemos logrado que todos los gastos sean cubiertos por los inversionistas interesados. Les hemos pedido que inviertan primero en los análisis de investigación geológica y ecológica para identificar en qué zonas del país, de acuerdo con nuestras condiciones geográficas, debemos cultivar nuestro cáñamo y qué cepas específicamente son las adecuadas”.

De su lado, EcuaCáñamo, a fin de buscar que se emita una regulación realista, apegada a las particularidades del país y sin caer en la sobre regulación que ha resultado tan perjudicial en otros países de la región, se encuentra preparando varios insumos con información relevante sobre el sector, para ser entregados al Ministerio de Agricultura y Ganadería, de tal manera que sean tomados en cuenta en la redacción de una normativa secundaria que brinde seguridad al inversionista, que permita desarrollar normas más eficientes y un sólido régimen fiscal que conduzca a una industria integrada verticalmente.

La Asociación propone un paquete de incentivos nacionales que servirán para promover la inversión en el sector, desde la reducción de impuestos hasta otros beneficios fiscales. Adicional a esto, el equipo de asesores de EcuaCáñamo ofrecerá consultoría comercial a las empresas locales y extranjeras que deseen emprender en negocios de cáñamo. Por otro lado, cuenta también con una larga lista de empresas locales que buscan asociarse con empresas extranjeras y explorar oportunidades de negocio en el sector.

Respecto a este tema, José Gabriel Apolo, asesor comercial de EcuaCáñamo, agregó que “Los empresarios ecuatorianos podrán acceder a nuestra asesoría permanente, con toda la diligencia relacionada a nacionalización, registro de la firma en el país, compra de propiedades y tierras, regulaciones, adquisición de semillas, y todo lo necesario para empezar a operar en el mercado local”.

Queda en manifiesto que la economía nacional cuenta con sector potente que no ha sido explorado y que, sin lugar a dudas, en momentos como estos representa una esperanza para miles de ecuatorianos que están en busca de la generación de ingresos y de plazas de trabajo; sin dejar de lado que también atraerá inversión extranjera que aportará a aumentar la circulación de divisas y el beneficio fiscal.

Todo esto, mientras se construye una marca potente alrededor del cáñamo, de la misma manera en que se lo hizo con el banano y el cacao, que actualmente son reconocidos a nivel mundial.

Cáñamo

El cáñamo pertenece a la familia Cannabis Sativa L, pero por su morfología, uso y composición, se la distingue como una variedad diferente a la marihuana. Las diferencias entre ambas plantas se han acentuado a través de cientos de años de selección y domesticación; ya que, mientras el cáñamo se ha cultivado y moldeado con el fin de obtener materias primas, la marihuana ha buscado potenciar su efecto psicoactivo, y su cultivo y selección se han enfocado sobre todo en incrementar los niveles de THC (delta-9-tetrahidrocannabinol).

El THC es el compuesto psicoactivo que posee la marihuana en un alto porcentaje; mientras que el cáñamo tiene un índice de THC inferior al 1%.

El cáñamo como materia prima tiene una producción continuada, sin peligro de agotamiento. De esta planta se pueden obtener cerca de 25.000 productos que se utilizan en cosmética, textiles, papel, cartón, materiales para la construcción, combustible, aceites industriales, semillas, entre otros.