Muchas son las variedades de semillas que podemos encontrar a la hora de cultivar marihuana tanto en interior como en exterior. Dependiendo del tiempo, el rendimiento y el partido que deseemos sacar de cada una de ellas, podemos elegir entre semillas regulares, feminizadas o de autofloración o autoflorecientes.

Para cultivar nuestras propias semillas debemos acudir a un lugar especializado en la venta específica de semillas de marihuana, que sepan asesorarnos adecuadamente y que el producto que nos llevamos a casa sea fiable y de calidad. Lugares como Cannabislandia, tienda de venta específica de semillas de diversas tipologías, en el que nos asesorarán sobre qué tipo de semilla debemos plantar y de qué manera y en qué lugar debemos hacerlo.

Como ya hemos nombrado anteriormente, podemos encontrar diferentes tipos de semillas entre las que destacamos las siguientes:

Las semillas autoflorecientes o también denominadas de autofloración son semillas que proporcionan una cosecha sencilla de marihuana a la vez que satisfactoria. Son un tipo de semilla que no necesita un ciclo lumínico determinado y constante para comenzar a florecer, al igual que no requiere el desplazamiento o eliminación de posibles plantas macho.   Son de cultivo exterior y la cosecha que obtenemos de ella suelen ser abundantes y de alta calidad. La variedad de autofloración, puede llegar a producir entre dos o más cosechas durante un periodo estival normal. Si la planta se mantiene bajo luz (como es el caso de una cosecha exterior) su periodo madurativo puede completarse en tan solo dos o tres meses.

Ha habido numerosos avances en la crianza y cultivo de cannabis permitiendo el cruce entre diferentes tipos de plantas y así poder combinar fuerza y aroma. Las semillas autoflorecientes surgen del cruce con una variedad llamada Cannabis Ruderalis que combinándolo con otras variantes como el Cannabis Indica o el Cannabis Sativa, llegan a crearse variedades de cannabis de autofloración vigorosas y con una excelente potencia. Este tipo de semillas son ideales para aquellos cultivadores con espacio, tiempo y capacidades limitadas como es el caso del cultivo de la marihuana medicinal.

Las semillas de cannabis feminizadas son aquellas semillas que solo producen plantas provenientes del cannabis hembra. Este tipo de semillas son producidas sin la intervención de plantas de cannabis macho, éstas pueden convertirse en plantas hermafroditas bajo condiciones extremas como por ejemplo cambiando su entorno, estimulando un clima límite como es el final del periodo estival o el principio del invierno. Al cambiar el entorno de la planta, ésta tiende a producir polen, presentando las características propias de una planta macho y de una planta hembra.
Mediante este proceso una planta feminizada llega a fertilizarse a sí misma y por lo tanto la producción de este tipo de semillas sólo generarán plantas femeninas de cannabis.

Este proceso ha de realizarse cuidadosamente y no sobre una misma línea genética de forma reiterada para evitar que la planta sufra y alejarlas de posibles enfermedades.

Para finalizar acabaremos las semillas de cannabis regulares, estas semillas son aquellas que nos ofrecen tanto ejemplares machos como ejemplares hembras. El cultivo de semillas regulares es sencillo y al igual que económico, debemos de prestar especial atención a que, en el momento de la floración, debemos identificar y eliminar aquellas plantas masculinas para evitar que fecunden a las plantas hembras. Este tipo de semillas se obtienen de forma natural, sin la intervención de ningún aliciente químico, una planta macho poliniza gracias al viento y a otros factores a una planta femenina, obteniendo de esta manera semillas de marihuana regulares.

Teniendo claro los conceptos de semillas autoflorecientes, feminizadas y regulares debemos elegir qué tipo de semillas nos podemos permitir plantar al igual que debemos de conocer a la perfección el proceso de cultivo, los cuidados necesarios como el empleo de diferentes tipos de abono o sustratos y los cuidados que debemos realizar si nuestra planta es de exterior o en interior, así como el procedimiento a seguir en cuanto a la cosecha, el secado y el curado de las mismas.