Son muchas las webs y publicaciones que comparan los efectos nocivos del alcohol y la marihuana sobre el cuerpo humano. Y muchas veces, por no decir la mayoría, las razones por las que se concluye que las bebidas alcohólicas son mejores que el cannabis se basan en el desconocimiento o en mitos artificiales. Mitos acerca de los efectos del consumo de marihuana en países en los que las leyes permiten unas sustancias mientras condenan al mercado negro a otras y que todo el mundo debería conocer, para hacer frente a las ideas preconcebidas alrededor de la planta de cannabis.

Manos a la obra. A continuación, trataremos de desenterrar varios mitos acerca de por qué la marihuana es, sin duda, mucho mejor que el alcohol.

La marihuana no daña tu cerebro como el alcohol

A menos que se nieguen enteramente los efectos negativos del abuso del alcohol no se pueden eludir los efectos nocivos de este sobre el cerebro. Tras una noche de fiesta en la que las copas han corrido como la pólvora, es muy posible que a la mañana siguiente no te acuerdes de nada. Eso es debido a que el alcohol, con su ingesta, bloquea la función del cerebro que imprime los recuerdos. Alguien que bebe demasiado y en demasiado poco tiempo aumenta sus posibilidades de no recordar nada a la mañana siguiente.

La marihuana puede ayudar a paliar síntomas de cánceres relacionados con el consumo de alcohol

El consumo de alcohol está directamente relacionado con los cánceres de colon, estómago, hígado y pulmón. De hecho, hay estudios que afirman que 15.000 tumores al año en España están marcados por este factor de riesgo. En el lado contrario, la marihuana terapéutica es un medicamento fiable para paliar los síntomas de la enfermedad y los efectos secundarios que se producen en los tratamientos contra esta. 

El alcohol es factor en comportamientos violentos 

“El consumo nocivo o peligroso de alcohol es un grave problema de salud pública y está asociado a muchas consecuencias perjudiciales para la persona que bebe, para el entorno inmediato y para la sociedad en su conjunto. Las consecuencias sociales afectan a otras personas distintas a la persona que realiza este tipo de consumo y tienen en la violencia doméstica una clara repercusión”. Esto afirma el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad en su página web alertando de los peligros que tiene la ingesta masiva de bebidas alcohólicas. No hace falta ser un lince para saber que la marihuana, por norma general, produce los efectos contrarios en quienes la consumen: tranquilidad y relajación.

El alcoholismo es extremadamente peligroso para la salud

El alcoholismo es un problema que afecta a todas las sociedades en las que se consume. Pese a su tolerancia y presencia en muchas situaciones cotidianas (desde las misas a las reuniones después del trabajo, desde el ocio nocturno a cualquier fiesta patronal) también es cierto que, para mucha gente, se convierte en una droga pura y dura y en una peligrosa adicción que puede devenir en severos problemas físicos y psíquicos. El cannabis, por su parte, es menos adictivo, un 10 %,  que otras sustancias como la nicotina, cuya tasa de adicción asciende al 32 % en consumidores que comenzaron siendo ocasionales; la heroína, un 23%; la cocaína, un 17%, y el alcohol, un 15%. 

El alcohol mata, la marihuana no

Aparte de las peligrosas intoxicaciones etílicas en consumidores de alcohol noveles, producidas por un consumo masivo y rápido, el alcohol mata a 2,5 millones de personas al año a través de enfermedades derivadas. La marihuana, en cambio, no produce intoxicaciones mortales.

El alcohol interfiere en tu rendimiento deportivo

Los aficionados al deporte reconocerán cuando lean esto: hacer deporte después de haber bebido el día anterior cuesta más. Los que sean muy futboleros sabrán que ciertos jugadores tienen tendencia a ‘romperse’ con más facilidad que otros. Y sí, una de las causas puede ser sus asiduas visitas a discotecas y fiestas en las que se consume alcohol. Esta sustancia no deja de ser una toxina que repercute en la creación de tejido muscular y en la recuperación del cuerpo tras esfuerzos sostenidos. La marihuana, por su parte, tiene efectos antinflamatorios que ayudan a que una persona se recupere tras hacer deporte. En el fútbol americano, por ejemplo, los jugadores buscan en el cannabis alternativas a analgésicos clásicos. 

Sexo y alcohol, mala combinación

Las bebidas de alta graduación pueden llevar al traste una noche que pretendía ser romántica. El alcohol reduce la capacidad de estímulo del cuerpo humano. Perder esa capacidad en el terreno íntimo puede ser bastante desasosegante. En el lado contrario, no se han encontrado evidencias por las que ocurra con la marihuana lo mismo que con el alcohol. De hecho, se trabaja con estimulantes basados en marihuana que prometen orgasmos de hasta 15 minutos.

El alcohol te lleva a tomar malas decisiones. Con la marihuana solo las tomas más lentamente

El consumo masivo de espirituosos puede llevar a tomar malas decisiones, algunas tan perjudiciales también para otras personas como conducir bajo la influencia del alcohol o, simplemente, hacer el rídículo en situaciones en las que no querrías estar. No hay evidencia científica, sin embargo, que afirme que la marihuana lleve a decisiones que no tomarías sin consumirla. Es más, ya se ha comenzado a estudiar este tipo de comportamientos y hay algún indicio de que el comportamiento a la hora de tomar decisiones no varía. Simplemente se llega a las conclusiones un poco más despacio.

Conducir ebrio tiene más peligro que hacerlo fumado

Otro de los mitos, derribado recientemente, es que conducir después de consumir marihuana puede tener graves consecuencias. Según un reciente estudio de la National Highway Traffic Safety Administration de Estados Unidos, el riesgo es mucho menor que hacerlo tras tomar alcohol. De hecho, las conclusiones también critican las decisiones gubernamentales de poner una tasa mínima a la presencia del THC en sangre, porque la cifra no indica si una persona puede conducir o no (simplemente, que ha consumido cannabis a lo largo de la semana) y que los efectos son muy diferentes en cada persona.

La marihuana es un medicamento comprobado. El alcohol una industria poderosa

Aparte de la publicitada copa de vino en las comidas no hay ninguna otra evidencia de que el alcohol sea beneficioso para el cuerpo humano. El cannabis tiene un largo historial legítimo y comprobado de servir como medicamento para paliar efectos secundarios de tratamientos contra el cáncer porque estimula el apetito y reduce las nauseas. Además, se siguen estudiando sus propiedades en el tratamiento del glaucoma, el alzhéimer, las esquizofrenias y más enfermedades en una lista que no deja de crecer. 

En resumidas cuentas, pese a la aceptación social del alcohol, en términos comparativos la marihuana resulta mucho menos nociva para el cuerpo humano, cuando no directamente positiva.

Fuente lamota.org