Los opiáceos son una lacra en la sociedad estadounidense. La sobredosis de esta epidemia ha terminado la vida de decenas de miles de personas al año, pero que supone al mismo tiempo un gran lucro para los servicios médicos y programas de rehabilitación.

El mercado de los opioide, tanto legales como ilegales, es de tal magnitud que las píldoras legales y falsas se están produciendo en cantidades industriales en China para ser enviadas después a EE UU.

A este mercado se han incorporado los fabricantes farmacéuticos, en su afán de desarrollar medicamentos para inhibir el dolor. Estos medicamentos a base de opiáceos son cada vez más potentes. Este mercado se retroalimenta a través de las recetas médicas, que contribuyen a prescribir de forma excesiva este tipo de fármacos.

La detención de varios ejecutivos de empresas farmacéuticas ha arrojado luz a esta teoría basada en la demostración de que se están creando adictos a los medicamentos más fuertes contra el dolor. En concreto se trata del analgésico compuesto de “fentanilo“, un narcótico sintético opioide utilizado en analgesia y anestesia. Esta droga es 50 veces más potente que la mortífera heroína. Tal es su adicción que la Agencia Antidroga de EE UU ha dado la voz de alarma ante las decenas de muertes registradas en varios estados, como California.

El fentanilo es más fuerte que cualquier analgésico recetado en el mercado. A principios de diciembre, la Fiscalía de Massachusetts ha anunciado el arresto de seis ex ejecutivos farmacéuticos de Insys Therapeutics, fabricante de un medicamento para el dolor basado en fentanilo llamado “Subsys”. Según la investigación, habría contactado con médicos para recetas médicas y se asegurase que los compradores tendrían una dosis suficiente como para engancharse al medicamento.

El laboratorio sobornó a médicos para recetar droga

“… Conspiraron para sobornar a los practicantes en varios estados, muchos de los cuales operaban clínicas de dolor, con el fin de que ellos prescribieran una medicación para el dolor basada en fentanilo. El medicamento, llamado “Subsys”, es un estupefaciente poderoso destinado a tratar a los pacientes de cáncer que sufren episodios intensos de dolor de avance. A cambio de sobornos y propinas, los médicos escribieron un gran número de recetas para los pacientes, la mayoría de los cuales no fueron diagnosticados con cáncer”, afirmaba la Fiscalía.

La Fiscalía apuntaba que Insys pagó a médicos para dar conferencias educativas sobre el uso de Subsys. Hasta aquí no habría delito alguno, pero sí en el caso de que el médico cobrara comisión por cada receta expedida, según se demostró en las comunicaciones entre un empleado de Insys a médicos contratados para dar conferencias. Estos médicos “no necesitan ser buenos oradores”, tan solo tenían que conseguir que otros colegas recetaran Susbys.

Una red que llegó a estafar a aseguradoras

De esta forma, se volvió a poner de manifiesto los pagos de farmacéuticas a médicos a cambio de comisiones, que podrían ser cenas en restaurantes de alto poder adquisitivo. Uno de los ejemplos es el de un médico de Florida, que habría aceptado 275.000 dólares en sobornos durante tres años.

Insys continuó contratando a los médicos que prescribieron Subsys con frecuencia. Otro de los ejemplos es el envío de mails de un ejecutivo de Insys a un médico de Illinois.

Asimismo, la farmacéutica contrató presuntamente empleados del personal de apoyo para engañar a las compañías de seguros y poder aprobar los pagos de las prescripciones de Subsys. Las aseguradoras creyeron que estaban contactando con representantes de médicos, cuando en realidad estaban hablando con personal de la farmacéutica.

Asimismo, se falsificaba de forma sistemática la información sobre los diagnósticos para saltarse los controles de las aseguradoras.

Con este caso se pone de manifiesto que los medicamentos se han convertido en la puerta de entrada al uso de la heroína, más cuando están basados en la misma base. Asimismo, se pone de manifiesto que el fentanilo es una de las drogas más potentes que existen y se han administrado legalmente para crear adictos, arruinando familias y comunidades tan solo por dinero.

Fuente