El exjugador de béisbol Ryan Tucker, de los Marlins de Florida, ha explicado la importancia del cannabis en su vida deportiva y se prepara para abrir su negocio de marihuana en California. Sin embargo, no ha sido el único deportista que ha declarado su consumo y lo mucho que le ha ayudado. Desde las Grandes Ligas de Béisbol pasando por la Liga Nacional de Fútbol Americano hasta la NBA, son varios los escenarios donde el cannabis cuenta con un lugar especial, aunque todavía a muchos les cueste reconocerlo. 

 

Vincular deporte y cannabis no parece lo más común en un primer momento. Sin embargo, en los últimos años cada vez son más los deportistas que aprovechan las propiedades de la marihuana para desarrollarse al máximo físicamente. El último en confesarlo ha sido el exlanzador de los Marlins de Florida, Ryan Tucker, que ha sorprendido a todos poniendo en marcha una nueva marca vinculada al negocio cannábico. Así, pretende abrir un dispensario en la ciudad de Cathedral City, en el estado de California, y una plantación de cultivo de cannabis en invernadero en las cercanías de la ciudad Desert Hot Springs, también en California.

Sin embargo, Tucker no es el único que ha elogiado las bondades de la hierba para la práctica de distintas disciplinas. Deportistas como los campeones de la NBA Cliff Robinson y Kareem Abdul-Jabbar, el medallista de oro de ‘snowboard’ Ross Rebagliati o el nadador Michael Phelps, considerado uno de los mejores deportistas de la historia, también han admitido su consumo para estar en forma y desarrollar sus respectivos entrenamientos y competiciones. Sin embargo, las versiones oficiales de la mayoría de los deportes se distancian mucho de esta realidad acreditada por personajes que ya han salido del armario verde, como Tucker. 

El joven Ryan Tucker comenzó jugando en las ligas menores de los Marlins de Florida. Allí las reglas eran muy claras: los deportistas podían atiborrarse con todo el alcohol y las pastillas que quisieran, pero nada de cannabis, así que tuvo que esperar a llegar a los categorías superiores en 2008. La sustancia seguía estando prohibida; sin embargo, en la mayoría de los casos se hacía la vista gorda hasta tal punto que no estaba incluida entre los controles a los que sometían aleatoriamente a los jugadores. “Cuando uno está en la lista [de las grandes ligas], puede utilizar cannabis y mucha gente lo hace abiertamente”, aseguró recientemente Tuckey.

A pesar de los buenos resultados de la temporada de 2008, la mala suerte hizo que al año siguiente la carrera de Tucker comenzara a torcerse. Un día, durante los entrenamientos, Tucker cayó mal y se rompió la rodilla. La lesión le llevó al quirófano y a pasar la temporada de 2009 en rehabilitación. En esos momentos el cannabis le ayudó con los dolores que no era capaz de quitar con otros analgésicos.

Parcialmente recuperado, los Marlins de Florida lo mantuvieron en las ligas menores. De ahí pasó a los Rangers de Texas a principios de 2011, mientras el dolor también le acompañaba. “Mi cuerpo no estaba a la altura”, confesaba Tucker.

Al año siguiente comenzó la temporada con los Isótopos de Albuquerque. Con ellos tuvo algunas malas salidas, y un desgarro en el hombro dio por finalizada su carrera en el béisbol. Entonces tenía 26 años y 4 cirugías que le minaban como deportista de élite. Parecía abocado a una depresión, pero, una vez más, la marihuana le salvó.

Ahora, Tucker, con 30 años y dos hijas gemelas, quiere desestigmatizar el cannabis y decir a todos esos jóvenes jugadores que se atiborran con alcohol, analgésicos y cafeína que existe una alternativa más saludable para combatir sus lesiones y sus ratos de tedio de competición en competición: “Creo que los deportistas en general pueden beneficiarse enormemente de un plan de tratamiento cannabinoide con THC y CBD”, explicó. Por eso, junto con la agencia de publicidad especializada en negocios de cannabis Green Street, está creando la marca Tucker, destinada a la comercialización de marihuana medicinal. “Me metí en la industria del cannabis porque fue lo que me salvó la vida”, aseguró Tucker.

Otras figuras destacables del béisbol

El testimonio de Tucker no ha sido el único que ha confirmado la presencia del cannabis en el mundo del béisbol. En el libro titulado ‘Out of my league: A Rookie’s Survival in the Bigs’ (traducido como: ‘Fuera de liga: la supervivencia de un novato en los Bigs’), el exlanzador de los San Diego Padres Dirk Hayhurst recoge su experiencia en este deporte y también se atreve a mencionar el cannabis. En un extracto confiesa que ha conocido a muchos jóvenes deportistas que fuman, los elogia con palabras como “algunos de estos chicos son los mejores jugadores” y confiesa: “Desde mi experiencia, un montón de chicos que de otra manera estarían hiperactivos rebotando pelotas en la pared, pueden jugar mejor y estar más centrados cuando han fumado”. También es conocido el consumo de los míticos jugadores Bill Lee y Dock Ellis, quienes hace años optaron por no llevar a la tumba sus secretos relacionados con la hierba. 

Otro caso más reciente de concienciación ha sido el del lanzador Tim Lincecum, una de las promesas del béisbol actual. En 2009 la policía le paró por exceso de velocidad en el estado de Washington y encontraron 3,3 gramos de marihuana y una pipa de vidrio pequeña. Algunos de sus logros hasta la fecha son el ‘Cy Young’ de la Liga Nacional (distinción otorgada al mejor lanzador de las grandes ligas) en el 2011 y 2012, tres anillos de campeón, cuatro Juegos de Estrellas al hilo (2008-2011), el Premio ‘Babe Ruth’ (galardón al mejor de la postemporada), así como sus apariciones estelares con su equipo San Francisco Giants en los Mundiales de 2010, 2012 y 2014.  

Las relaciones de la marihuana con el fútbol americano y el baloncesto

El cannabis también ha llegado a las famosas ligas de fútbol americana, la NFL y a la de baloncesto, la NBA. 

Mark Stepnoski, una de las estrellas más conocidas del fútbol americano utilizó su fama después de retirarse para abogar por la legalización del cannabis. En la actualidad es miembro activo de la NORML (Organización Nacional para la Reforma de las Leyes de Marihuana) y ha sido presidente de dicho organismo en Texas. Así, desde que dejara el fútbol americano en 2001, Stepnoski se ha dedicado a luchar por una reforma de las políticas americanas sobre la marihuana.

En cuanto al baloncesto, el expívot Bill Walton también ha sido un activista del cannabis durante toda su vida. Además de sus sonados consumos durante su carrera deportiva, las cámaras del canal deportivo estadounidense ESPN pillaron en enero a Walton, ahora comentarista de partidos de baloncesto, hablando sobre marihuana tras una pausa publicitaria de la previa al Campeonato Nacional. En ese momento, Walton pide que la marihuana no sea considerada una droga. Incluso muestra su deseo de que se amnistíe a todas aquellas personas que han tenido problemas legales con la hierba durante los últimos años. 

Otra leyenda de la NBA de la misma época, Kareem Abdul-Jabbar, también ha sido un consumidor de cannabis durante décadas. El campeón de la NBA en seis ocasiones explicaba en su biografía publicada en 1984 ‘Giant Steps’ cómo el cannabis le ayudó a lo largo de su carrera profesional. Más recientemente, el exjugador de los Trail Blazers de Portland, Cliff Robinson, también ha querido mostrar su adhesión por la hierba abriendo una tienda de marihuana en Portland. 

La natación, el ‘snowboard’ y el críquet también tienen sus representantes

Posiblemente el mejor atleta olímpico de todos los tiempos, el nadador estadounidense Michael Phelps, ya cuenta con 22 medallas de carrera, 18 de ellas de oro, y 39 récords mundiales a sus espaldas. Y en parte parece que ha sido gracias a la marihuana. Tras su histórica actuación durante los Juegos Olímpicos de Pekín en 2008, se hizo famosa una foto de Phelps en la que aparece fumando cannabis. La imagen había sido tomada durante una fiesta en la Universidad de Carolina del Sur. Por suerte, no se presentaron cargos contra el nadador, pero sí sufrió represalias. Le suspendieron durante tres meses y perdió el patrocinio de los cereales Kellog’s.

Sin embargo, poco después de la foto, los dispensarios médicos del sur de California comenzaron a comercializar una cepa llamada ‘Michael Phelps OG’. Sin lugar a dudas, una hierba para campeones.

De la misma manera, el deportista canadiense especialista en las pruebas de eslalon Ross Rebagliati también se ha acercado al mundo cannábico. Su marca ‘Ross Gold’ es una de las más vendidas de los dispensarios de Canadá. Además, Rebagliati se ha convertido en los últimos años en unas de las voces a favor de la marihuana medicinal alabando sus beneficios sobre el entrenamiento deportivo, las lesiones, el manejo del dolor y el estrés. Él fue el primer campeón olímpico de snowboard de la historia, logrando el título en Nagano 1998. Poco después le retirarían la medalla de oro al dar positivo por marihuana en un test antidopaje.

Ya a este lado del charco, entre los afines a la hierba destaca la figura de Sir Ian Botham, uno de los jugadores de críquet más famosos de Inglaterra. Bothan, hoy con 61 años, nunca ha escondido su amor hacia el cannabis, algo que no ha hecho que quedaran en un segundo plano sus logros tanto deportivos como filantrópicos. En 2007 la reina Isabel le otorgó el título de caballero por sus colaboraciones humanitarias y dos años más tarde, fue incluido en el Salón de la Fama del Consejo Internacional de Críquet. 

Desde béisbol hasta natación pasando por el baloncesto, el snowboard y el críquet, parece que al cannabis no se le resiste ningún deporte. Ahora solo hace falta que las legislaciones acaben por normalizarlo para que todos los deportistas también puedan disfrutar de sus beneficios.

Fuente Lamota.org