California se prepara para despenalizar el uso de la marihuana. El próximo 8 de noviembre el Estado votará y, todo parece indicar que el Estado más rico y poblado de Estados Unidos regulará el cannabis, una sustancia que ya de por sí genera millones de dólares. Los empresarios calientan motores. Es el caso de Eric Eslao. Después de años como directivo en Apple, este emprendedor lo dejó todo para lanzar Défoncé Chocolatier, una marca de chocolate con cannabis. La firma creció rápidamente y hoy tienen tabletas de chocolate y cannabis en ocho sabores. De momento, sólo se pueden vender en California bajo prescripción médica, pero pronto esperan comercializarlo con fines recreativos. Cada barrita de chocolate y cannabis tiene un precio de 20 dólares y su peso es de 100 gramos.

A día de hoy, 26 Estados de Estados Unidos permiten el uso medicinal de la marihuana y tres más tienen propuestas en ese sentido a punto de ser valoradas. Washington, Oregón, Alaska y Colorado permiten el uso recreativo de esta droga. El próximo mes de noviembre, California, junto con otros cuatro Estados votan medidas parecidas. El negocio multimillonario del cannabis está a punto de explotar. El Estado más rico y poblado del país se dispone a despenalizar una sustancia que, aún ajena al marco de la ley, ingresa millones de dólares. Los empresarios calientan motores.

Es el caso de Eric Eslao. Después de seis años en lo más alto de la empresa, y tras ser premiado en numerosas ocasiones por su labor en el desarrollo de ITunes, este genio informático abandonó Apple. Se asentó en otro lugar de California, lejos del paraíso de Silicon Valley y fundó Défoncé Chocolatier. O lo que lo mismo: una firma especializada en la elaboración de tabletas de chocolate con cannabis. «Por supuesto que amaba mi trabajo en Apple. Soy un emprendedor nato. Consideré que fundando mi propia empresa tenía más posibilidades de cambiar el mundo», explica Eslao: «Lancé Défoncé Chocolatier porque el chocolate artesanal y plantar mi propio cannabis han sido desde siempre mis dos grandes pasiones».

Nunca fuma, pero Eslao toma sus barras Défoncé Chocolatier una vez a la semana. «Las encuentro digestivas. Además, al mezclarse con el chocolate, los efectos del cannabis son más suaves«, admite. El precio de cada tableta es de 20 dólares (alrededor de 17, 80 euros) y su peso es de 100 gramos. Aunque, de momento, esta marca sólo se comercializa en California bajo prescripción médica, Eslao espera que en 2017, el producto de Defoncé Chocolatier pueda ser vendido con fines recreativos. Todo dependerá del Acto para el uso de la Marihuana en Adultos (AUMA por sus siglas en inglés), una iniciativa para legalizar la marihuana en California que se celebrará en noviembre de este mismo año.

«El chocolate es un gran conductor de tetrahidrocannabinol (THC) [principal constituyente psicoactivo del cannabis]. En algún momento, la opinión pública norteamericana aceptará el uso y distribución de la marihuana», señala el responsable de Defoncé Chocolatier en una entrevista concedida a Confectionery News, publicación estadounidense especializada en la industria de la repostería: «Pronto, el chocolate en el cannabis será algo tan normal como la cafeína en las bebidas», añade.

Durante los tres primeros meses, Eslao compaginó Apple con su proyecto chocolatero. Pronto Défoncé se le fue de las manos. Su pequeña compañía creció a un ritmo insospechado. A día de hoy, se venden ocho barritas de diseño de distintos sabores y con diferentes composiciones. Desde la tableta de vainilla (180mg de THC y 31% de cacaco) hasta la de menta (180mg de TCH y 53% de cacaco), pasando por la de café (180mg de TCH y 53% de cacao), la de leche (180mg de TCH y 53% de cacao), la de matcha (180mg de TCH y 31% de cacao), la de avellana (180mg de THC y 66% de cacao), la oscura (180mg de TCH y 66% de cacao) y, por último, la Dark+ (180mg de THC y 81% de cacao).

Además de con un gran equipo de reposteros y chefs, expertos en la elaboración de chocolate artesanal, desde Défoncé Chocolatier han decidido apostar por el cannabis de origen único. Así, la empresa de Eslao trabaja con granjas de California especializadas en esta planta. Un equipo de profesionales de la Asociación medicinal de la montaña de Sierra Nevada supervisa en todo momento el proceso de fabricación. «Hay muchas razones por las que combinar cacao y marihuana es una gran iniciativa. Ambos elementos provocan en el consumidor placer o euforia, potencian la creatividad o alivian el dolor entre otras muchas cosas», reitera Eslao: «Lo fundamental es controlar los niveles de THC en cada tableta«.

Adam, granjero californiano que colabora con Eslao, defiende que sus plantas de marihuana son criadas a plena luz del sol: «Nunca las metemos en invernaderos. Tampoco reciben luz artificial. Criamos un cannabis de una calidad excepcional», sentencia. Los Laboratorios CW, líderes en ciencia y tecnología canábica, también participan en la fabricación de Défoncé Chocolatier. Lo hacen comprobando los niveles de cannabinoide y terpeno a través de exámenes microbiológicos.

El respeto al medio ambiente es otra de las premisas de Défoncé Chocolatier. En aras de cumplir su propósito, esta compañía californiana trabaja con Sublime Concentrates, una boutique californiana especializada en la construcción de máquinas que funcionan con CO2 en lugar de con gases nocivos como el butano o el propano. «Gracias a la maquinaria de Sublime, la temperatura nunca excede los 180 grados, lo que mantiene el THC lejos del resto de plantas», indica Eslao, a la vez que asegura que su empresa cuenta con la aprobación de la Administración de Alimentos y Medicamentos, agencia del gobierno de Estados Unidos responsable de regulación de alimentos, medicamentos, cosméticos, aparatos médicos, productos biológicos y derivados sanguíneos. «Creemos que el cannabis y el chocolate pueden ser también sinónimos de salud«, asevera Eslao.

De momento, y según informan desde la compañía, Defoncé Chocolatier sólo está disponible en tiendas premium del Estado de California.

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