Existen países como Canadá, Israel o Uruguay que permiten que los pacientes alivien los síntomas de distintas enfermedades con el cannabis. Sin embargo, cada nación cuenta con su propia normativa al respecto, y el consumo depende de muchos factores, como pueden ser la historia y la situación política. Hacemos un repaso por aquellos que presentan un marco legal más tolerable ante la marihuana con fines terapéuticos.

Actualmente, países del mismo continente presentan una normativa muy diferente respecto al consumo de cannabis. Existen naciones que han apostado por legalizar la marihuana para fines recreativos, como es el caso de Uruguay. En cambio, hay otros que se muestran más reticentes, pero que sí han decidido abrir las puertas al uso terapéutico, como Canadá, Israel, Países Bajos o algunos territorios de Estados Unidos. En cada una de estas regiones el cannabis medicinal se regula de forma diferente y su verdadera implantación en la terapias varía mucho de un lugar a otro. Veamos las diferencias entre ellos.

CANADÁ

En 2001, el Gobierno canadiense regularizó el consumo terapéutico, con lo que permitió a los médicos prescribir cannabis. El país se muestra muy abierto ante el uso de esta planta y se espera que suavice aún más la norma.

– ¿Cuál es la situación actual?

La ley contempla que los ciudadanos puedan comprar una cantidad limitada de cannabis para uso propio. Como es lógico, para poseer y consumir deben contar con la autorización de un médico. En cambio, los cultivadores necesitan una licencia para plantar y producir marihuana. El centro al que deben acudir para pedir el permiso es Health Canada, institución del Gobierno. Sin su autorización es ilegal cultivar y vender cannabis. Además, los propios pacientes también pueden obtener un permiso para cultivar, una normativa que condena Naciones Unidas y que critica el autocultivo ante un posible riesgo de aumentar el mercado negro.

– ¿Qué se espera en el futuro?

El actual Gobierno canadiense se muestra muy favorable a una mayor flexibilización de la legislación cannábica. El propio Justin Trudeau, primer ministro del país, confesó en público haber consumido marihuana de forma ocasional. De hecho, el Ejecutivo ha propuesto despenalizar y legalizar el consumo de la planta para fines recreativos, un cambio que se espera para el año que viene. En el supuesto de que finalmente estas promesas se cumplan, el país se convertiría en la primera nación del G7 en legalizar un uso amplio del cannabis.

ISRAEL

Se trata de uno de los países donde el uso del cannabis con fines terapéuticos es completamente legal. Se consume de diversas formas, aparte de fumada: se incluye en galletas, aceites o caramelos y se usa para aliviar los síntomas de enfermedades como la esclerosis múltiple, el párkinson o el cáncer.

– ¿Cuál es la situación actual?

El cannabis medicinal fue aprobado por primera vez en el país en 1992, a raíz de un caso en el que un enfermo sufría de asma severa. Quince años después, el Gobierno lanzó un programa que sigue vigente hoy y del que se aprovechan miles de pacientes. Además, gracias a la expedición de licencias para el cultivo y el estudio de la hierba han aparecido varias empresas interesadas, por lo que Israel es considerado como uno de los mejores países para realizar estudios científicos sobre la marihuana. Esta campaña con aires de renovación y aperturismo tiene el visto bueno de las autoridades rabínicas, que apoyan el uso terapéutico de la planta, lo que contribuye a disminuir el estigma asociado a su empleo.

– ¿Qué se espera en el futuro?

Este año el Gobierno ha decidido ir un paso más allá para asegurar la accesibilidad del cannabis y ha aprobado un plan que relaja las condiciones necesarias para hacer uso del mismo. Impulsada por el Ministro de Sanidad, Yaakov Litzman, judío ultraortodoxo, esta nueva normativa amplía el número de médicos que pueden prescribir cannabis, elimina el límite de cultivadores y permite que la marihuana esté disponible en farmacias. Por el momento, y a falta de que la medida se ponga totalmente en práctica, ya son más de 27.000 pacientes en el país los que hacen uso de la marihuana medicinal. Y gracias a los últimos cambios, podrían llegar a ser 100.000.

URUGUAY

Hace tres años, el ex presidente José Mujica legalizó el uso del cannabis, convirtiendo a Uruguay en uno de los países con las leyes más permisivas del mundo. Tras regular el consumo de la planta, y como una medida especialmente dirigida para luchar contra el narcotráfico, la noticia ocupó la portada de periódicos de todo el mundo.

– ¿Cuál es la situación actual?

Tanto el uso recreativo como el terapéutico están permitidos, además del cáñamo industrial. Así, los clubes de marihuana y el autocultivo son legales en todo el país, aunque esta medida es exclusiva para residentes. Eso sí, para plantar es necesario registrarse en las oficinas de Correos; en principio, el proceso es breve y se expide a casi todos quienes lo solicitan. Pero para proteger a los pacientes, los productos dirigidos a los enfermos deben aprobar unos controles sanitarios más duros que para el uso recreativo. Los médicos del país recomiendan consumir el cannabis a través de vaporizadores o utilizarlo en aceites y crema.

– ¿Qué se espera en el futuro?

Mientras que los médicos realizan cursos para aprender sobre los usos terapéuticos de la marihuana, el camino hacia una total instalación de la norma se complica. En el país es legal que las farmacias vendan fármacos compuestos de cannabis, pero es una medida que todavía está en proceso de implantación, a pesar de que se esperaba para julio de este año. Las dificultades han sido diversas, como una huelga de las oficinas de Correos o la escasez de farmacias que han optado por ofrecer la planta a los pacientes; son muchas las que declaran objeción de conciencia e incluso se habla del miedo de algunas ante los supuestos robos y disputas con el narcotráfico.

ESTADOS UNIDOS

Como sucede con muchos de los aspectos legales en la nación norteamericana, el país no cuenta con una norma uniforme a nivel nacional. La regulación no es igual en todo el territorio, y cada estado cuenta con su propia política respecto al cannabis.

– ¿Cuál es la situación actual?

Existen estados donde tanto el uso médico como el recreativo están totalmente prohibidos y, sin embargo, encontramos otros que han legalizado por completo el consumo de cannabis, como Colorado, Washington y Alaska. La disparidad entre una región y otra es enorme. Y más después de las elecciones del pasado 8 de noviembre, donde California, Maine, Massachusetts y Nevada votaron para legalizar la marihuana recreativa, mientras que Arkansas, Florida y Dakota del Norte aprobaron iniciativas sobre el cannabis medicinal. En total, 30 estados ya han abierto su normativa para adoptar la marihuana como medio curativo. Aún así los médicos no pueden recetar la planta para todo tipo de enfermedades: así, hay pocos estados que acepten su uso para aliviar los síntomas del párkinson, mientras que casi todos la validan para la esclerosis múltiple.

– ¿Qué se espera en el futuro?

A nivel federal, la norma es todavía muy restrictiva. Este mismo agosto, el Gobierno estadounidense se volvió a reafirmar en su política prohibicionista. La DEA rechazó todas las solicitudes que pedían eliminar la marihuana de la «Lista I», que la clasifica como una sustancia sin ningún uso facultativo aceptado y, en consecuencia, descarta que los médicos la prescriban. Según su argumentación, la ciencia todavía no ha demostrado que el cannabis sea efectivo para los pacientes.

PAÍSES BAJOS

Durante mucho tiempo, los Países Bajos han sido considerados como uno de los territorios de Europa más favorables a la legalización. A principios de siglo ya despenalizaron el consumo y, desde entonces, fueron flexibilizando la norma. En cuanto al uso de cannabis con fines medicinales, es legal desde 2003. Aunque todo esto ha cambiado con la llegada de sucesivos gobiernos conservadores, que han adoptado una postura de aumento de la presión contra a la producción de cannabis para dejar de ser un destino turístico cannábico.

– ¿Cuál es la situación actual?

Los médicos pueden recetar cannabis, aunque no está disponible en todas las farmacias. Hay varios motivos para ello: los sanitarios no están bien informados acerca de los efectos en los pacientes y la mayoría de empresas de seguros no cubren los costes de la marihuana terapéutica. Por otra parte, los profesionales recomiendan no fumar la hierba, sino consumirla de otras maneras, como en bolsas de té o inhalada con un vaporizador. Aún así, los Países Bajos presentan otros avances respecto a las naciones de su entorno. Por ejemplo, los holandeses que cuenten con el certificado correspondiente pueden llevar su medicación a otros países cuando van de viaje.

– ¿Qué se espera en el futuro?

El país siempre se ha caracterizado por tener una norma progresista ante el uso de la marihuana. Sin embargo, algunos activistas alertan del fin de esta era, un miedo que nace a causa de que el partido que preside el Ejecutivo, el Partido Popular por la Libertad y la Democracia, criminaliza el cannabis. Por el contrario, hay otros grupos políticos que sí abogan por avanzar y suavizar más la normativa. Este septiembre se dio a conocer que los pacientes de Tilburg, una ciudad del país, pueden cultivar legalmente hasta cinco plantas. Así, existen varias tendencias en la nación, y el futuro se dibuja muy incierto. 

Fuente Dinafem.org