J.M., directivo del puerto de Barcelona, está presuntamente implicado en una operación en la que la policía ha incautado más de 200 kilos de cocaína.

El empresario J.M.F, director de la Terminal de carga del puerto de Barcelona e importante empresario naviero, está ingresado en prisión por su presunta relación con una red de narcotraficantes a la que la policía vincula con un alijo de 202 kilos de cocaína interceptado hace unos días en el recinto portuario. Mestre fue distinguido el pasado mayo con el premio al “mejor empresario nacional” del sector de logística , que le fue entregado por el presidente de la Generalitat, José Montilla.

Las investigaciones que han culminado con la detención de Mestre y otras 14 personas se iniciaron hace varios meses. Fue en mayo pasado cuando éstas cobraron auge al llegar a la conclusión de que la banda que estaba siendo vigilada iba a utilizar el puerto de Barcelona para introducir grandes cargamentos de cocaína desde Suramérica. Uno de los jefes de la red llegó a Barcelona en esas fechas para reunirse con Mestre.

Para comprobar la eficacia del entramado urdido por los narcos, estos enviaron a mediados de mayo dos contenedores de prueba. A su juicio, y teniendo en cuenta, la asesoría que sobre estos extremos podría facilitar el director del la Tercat, la ruta era adecuada y las empresas no estaban siendo investigadas, pues los dos contenedores de prueba, no habían tenido problemas. Tras ellos, la organización envió otros dos contenedores con 25 toneladas de chatarra cada uno. Pero en uno de ellos, iban ocultos 202 kilos de cocaína.

La actuación policial sobre la organización narcotraficante se llevo a cabo con la llegada del contenedor al puerto de Barcelona el pasado día 22, estimándose necesaria la intervención en el mismo puerto, ya que entre los investigados se encontraba Mestre, al que curiosamente tuvo que recurrir la policía para que facilitase una nave donde poder manipular los bloques de chatarra, y extraer de su interior la cocaína. Esa operación ya estaba prevista, pero para que fueran otros miembros del grupo investigado, y no la policía, quien extrajese la cocaína de la chatarra.

“La importancia de este golpe policial no debe buscarse en la cantidad de droga intervenida, pese a ser importante, sino en el desmantelamiento de una compleja organización que, operando en España y América, tenía entre sus miembros, al director de la terminal de carga del puerto barcelonés”, ha declarado un mando policial.

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