Por Massimiliano Salami (drgrow)

Introducción

El oídio es la segunda enfermedad más importante de la cannabicultura española, justo detrás de la Botrytis cinerea o moho gris. Como vimos en el número 75 de Cannabis Magazine, el oídio es un hon­­go biotrófico obligado; esto quiere decir que parasita al huésped (cannabis), pero no lo mata: lo explota agotando sus recursos. Las plantas al final mueren por otros factores, normalmente por condiciones ambientales.

Hasta la fecha son dos los oídios clasificados en España que atacan al cannabis: la especie Sphaerotheca macularis y la Leveillula taurica (ver Cannabis Magazine, n.º 75). No se descarta que existan otras especies, incluso géneros procedentes de otras partes del mundo llegados a través del comercio de las semillas y esquejes sin control.

La desinfección de las semillas antes de la siembra debe ser práctica habitual entre los cannabicultores modernos, pues es una manera muy eficaz de reducir los posibles focos de infección.

La presencia de este hongo es visible todo el año, salvo en invierno y dependiendo de la región donde esté ubicado el cultivo, aunque sus ataques suelen ser más frecuentes desde finales de la primavera y de verano hasta el otoño. El oídio que afecta a la marihuana comienza su ciclo en otras plantas para luego finalizarlo sobre el cannabis o usar esta especie como huésped intermedio.

El oídio es una enfermedad muy des­agra­dable, incluso más que el propio moho gris. Una planta infectada por moho gris tiene la infección localizada en ciertas zonas de los cogollos; a veces basta con eliminar la parte dañada. Pero si esa misma infección ha sido provocada por el hongo que causa oídio, la eliminación de las partes infectadas no garantiza que el hongo vuelva a desarrollarse, pues tiene una persistencia y perseverancia mucho mayor que la Botrytis.

Para controlar este hongo, el oídio, vamos a proponer cuatro productos que deben usarse en combinación, según recomendemos, todos ellos con un carácter preventivo. Las estrategias aquí expuestas se rigen básicamente por el control integrado; por tanto, además de la aplicación de estos productos habrá que realizar ciertas labores que incluyen: el control de las condiciones ambientales (donde se pueda), filtración del aire de entrada en los cultivos protegidos, saneamiento de las hojas y ramas que pueden generar focos de infección, así como de las partes o plantas infectadas, eliminación de aquellas hierbas o plantas fáciles huéspedes para los oídios (cuidado con las fresas, rosales, tomates, etc.).

¿Cómo controlar el oídio?

Hay dos puntos a tener en cuenta a la hora de elaborar una estrategia de control sobre los oídios:

P1- “Plantas más sanas y fuertes = Plantas más resistentes” (ver Cannabis Magazine, n.º 98). Además de establecer un óptimo plan de nutrición, habrá que aplicar un estimulante que active las defensas de las plantas, especialmente en las cosechas que coincida su fin con el comienzo de la estación idónea para el oídio.

P2- Impedir en lo posible la germinación de las esporas del oídio que se encuentren sobre las hojas. Esto puede hacerse por destrucción directa de la espora o por inhibición de su germinación.

Nuestro objetivo principal es cumplir los puntos 1 y 2. Como hay que tener en cuenta que no existe un producto milagroso contra el oídio, debemos, pues, hacernos con varios productos de diferente naturaleza y función. Como veremos, los productos, incluso los aquí descritos, solo cumplen por lo general uno de los dos puntos; por tanto se recomienda la combinación con su “media naranja” para lograr una máxima efectividad.

Durante la fase de floración, las plantas de cannabis son más susceptibles de ser infectadas por el oídio

Productos para el control del oídio y su manejo

Propolix, de Trabe

El propóleo es un producto elaborado por las abejas. Con él cubren las paredes de la colmena con el fin de sellar todas las fisuras y evitar la entrada o presencia de cualquier parásito o enfermedad.

Propolix es un bioestimulante elaborado con propóleo de la mejor calidad. El propóleo estimula varios procesos bioquímicos de las plantas, entre los cuales se encuentran los responsables de las defensas naturales vegetales contra el oídio. Como bien sabemos (ver Cannabis Magazine, n.º 98) el aumento de las defensas naturales de la planta induce mayor resistencia frente a agresiones externas por organismos fitopatógenos, como nuestro maldito hongo. Propolix no actúa sobre la germinación de las esporas, por tanto hay que combinarlo con otros productos como el B-Subtilis.

La preparación de Propolix es muy simple: se diluyen entre 2-3 ml en un litro de agua para aplicaciones foliares o 1-2 ml, también por litro de agua, para aplicación vía riego. Con la combinación de ambos métodos se logra la máxima eficacia.

Los tratamientos se repetirán una vez por semana como mínimo. Recordemos que hay que ajustar el pH del agua entre 6-7 usando preferiblemente ácidos orgánicos como el cítrico.

Control combinado

– Con B-Subtilis: No mezclar los productos, pero las plantas deben tratarse en la misma semana del tratamiento con Propolix dejando un margen de 1-2 días.

Tiki Moi Fungi, de Tiki Moi

Este producto es una solución a base de extracto de algas Sargassum wightii, muy ricas en nutrientes orgánicos que ofrece una interesante protección de los cultivos frente al oídio.

Este producto es para aplicación foliar y radicular con el objetivo de estimular a las plantas y hacerlas más resistentes frente al ataque de hongos. Además, este producto está enriquecido con Bacillus subtilis y Pseudomona fluorescens. Cumple nuestros objetivos: fortifica las plantas y es capaz de evitar que las esporas de oídio germinen.


Es, por otro lado, un producto cien por cien natural que no deja residuos tóxicos.

Las soluciones deben prepararse y gastarse en el acto, ya que pasadas pocas horas comienza su degradación.

El fabricante recomienda no mezclar con otros fertilizantes, fungicidas o insecticidas sean químicos o biológicos. Lo aconsejable es consultar o realizar tratamientos de prueba antes de usar sobre todo el cultivo.

La aplicación recomendada es la de combinar tratamientos foliares vía riego: mezclar el producto a razón de 2,5 ml por litro de agua ajustando el pH previamente entre 6-7 y regar las plantas con generosidad. Por otro lado, hay que preparar otro caldo fitosanitario con 4 ml/litro de agua y pH ajustado con el que pulverizaremos las hojas. No hace falta mojar los cogollos, la entrada del producto se hace a través de los estomas y la cutícula.

Hay que rociar tanto en la parte aérea como en los tallos hasta lograr una distribución homogénea. Es preferible el uso de agua blanda.

El sobrante de la mezcla puede ser aplicado otra vez al suelo o sustrato empapando la zona de las raíces.
La aplicación debe repetirse cada semana o incluso cada cinco días.

Se aconseja combinar con Oidioprot (EM) e incluso con B-Subtilis para conseguir el control ideal.

Control combinado

– Con B-Subtilis: No mezclar los productos, pero las plantas deben tratarse en la misma semana del tratamiento con Tiki Moi Fungi dejando un margen de tres días.

– Con Oidioprot (EM): No mezclar los productos. Tratar dos días en la misma semana del tratamiento con Tiki Moi Fungi dejando un margen de tres días.

Plantas tratadas con B-Subtilis a partir de la prefloración

B-Subtilis, de Dr. Grow´s Productions

B-Subtilis es un compuesto microbiológico formulado a base de la bacteria Bacillus subtilis. Es quizás uno de los Bacillus subtilis más usados en el control del oídio en cultivos de cannabis.

El B-Subtilis se presenta en formato monodosis de tres gramos para 1-3 metros cuadrados. La dosis recomendada es de un gramo por metro cuadrado. Los tratamientos se realizarán de la siguiente forma: si el cultivo se ubica en una zona con ataques frecuentes, trataremos las plantas desde el comienzo de la prefloración, ya que es a partir de esta fase del ciclo de la planta cuando es más susceptible de ser infectada por los oídios. Si, por otro lado, nos encontramos en una zona donde los ataques no son tan frecuentes, podemos empezar a tratar cuatro semanas antes de cortar. Hay que repetir los tratamientos con una frecuencia semanal, incluso dos veces por semana si las condiciones ambientales lo precisan.

Entre otras características, las bacterias del producto B-Subtilis poseen la capacidad de formar metabolitos antibióticos, promover el crecimiento radicular de la planta, mejorar la extracción de agua y nutrientes, etc.; pero desde un punto de vista de control del oídio, aquellas compiten al colonizar de forma temporal la filosfera (superficie de las hojas) e inducen a la resistencia al activar los genes de defensa de la planta.

Unos párrafos más arriba se apuntó que no existían productos milagrosos para la lucha contra el oídio y efectivamente no existen, pero el B-Subtilis es uno de los pocos productos que cumplen los P1 y P2 descritos. Combinar con Propolix, con Tiki Moi fungi u otro fortificante ha demostrado aumentar la eficacia de la estrategia de prevención.

Su aplicación es por vía foliar y radicular: mezclamos un gramo en 250-500 ml de agua (con pH 6-7), dejamos que repose un máximo de 24 horas, filtramos y aplicamos foliarmente por pulverización o atomización. No hace falta mojar los cogollos: la aplicación debe ser dirigida a las hojas. Si es necesaria más agua, podemos añadir hasta 500 ml más (1 gr/l/m2). Se recomienda agitar el producto solo al principio, luego dejamos estancar.

Oidioprot (EM), de Ecoprot

Oidioprot (EM) es un compuesto microbiológico elaborado a base de una mezcla de nutrientes y factores para el crecimiento de la microflora procedentes de Microorganismos Eficientes (EM) que impiden el desarrollo del hongo patógeno. Un preparado que contiene flavonoides,

alcaloides y compuestos fenólicos, que aporta un complejo de nutrientes

orgánicos y favorece el desarrollo de la microflora.

Con la aplicación de este producto tendremos cumplido el P1, pero no el P2; por tanto, habrá que reforzar con otro formulado, como el Tiki Moi Fungi, el B-Subtilis de Dr. Grow´s Productions u otro similar.

La aplicación de Oidioprot (EM) se realizará de la siguiente manera: el primer tratamiento se efectúa en prefloración. Se darán los tratamientos foliares con un pulverizador muy fino a dosis de 5 gr/litro de agua con pH 7,5-8. Se recomienda repetir los tratamientos semanalmente hasta las postrimerías de la cosecha. No es necesario mojar los cogollos, el agua es el medio para dispersar el formulado de una manera más homogénea por toda la parte aérea del vegetal.

El control del oídio no es una tarea simple. Sabemos que la cura no es viable y que solo la prevención nos puede dar una cierta seguridad; sabemos también que el producto milagroso no existe, pero sí podemos establecer grandes defensas combinando dos o más productos con el fin de cumplir los dos puntos que marcan la diferencia entre que haya o no infección por este hongo. Plantas fuertes, activación del sistema de defensa y un ataque directo contra las esporas es una estrategia de control integrado que se propone para truncar el desarrollo del oídio en el cultivo del cannabis.

Pueden usarse otros productos, pero he escogido estos porque he tenido la oportunidad de experimentar con ellos. Los lectores podrán probar con otras marcas y otras composiciones si lo desean, ya que el verdadero objetivo este mes era presentar al público técnicas alternativas de manejo integrado de hongos en cannabis.

Agradecimientos: Emilio (Tiki Moi Canarias), Fede (Dr. Grow´s Productions), Marc (Ecoprotec) y Carlos Borges.

Referencias

[1]    Salami M. 2008. Cannabis sativa L., Dr.Grow´s Productions.

[2]    Salami M. 2011. Hongos patógenos del cannabis. El Oídio. Cannabis Magazine n.º 75.

[3]    Salami M. 2012. Nutrición mineral, plagas y enfermedades. Cannabis Magazine n.º 98.