Conocer cómo el cannabis afecta al sistema endocannabinoide del cuerpo humano para calmar el dolor o tratar el estrés y la ansiedad es esencial a la hora de diseñar fármacos o usar la planta con fines terapéuticos. Ahora, un estudio científico ha trazado una imagen del receptor CB1, que forma parte del sistema cannabinoide, para comprobar cómo le afecta la marihuana. Con ello las empresas farmacéuticas pueden conocer mejor la respuesta del cerebro a los medicamentos con base cannábica o que la imitan y también evitar efectos secundarios.

 

Ingerir marihuana, sea con un cigarrillo, vaporizada o con comida, provoca todo tipo de reacciones en el cuerpo: relaja, ayuda a calmar alguna dolencia, nos desinhibe… Numerosas investigaciones científicas han estudiado sus efectos y cómo ayuda al cerebro de numerosas formas. Ahora, tenemos la oportunidad de ver, como nunca antes habíamos visto, la reacción de este órgano a los cannabinoides. Se trata de un importante avance para así seguir avanzando y conocer nuevos beneficios de la planta. 

Un grupo de científicos, dirigido por el iHuman Institute de la Universidad Tecnológica de Shanghái, ha conseguido desarrollar una imagen tridimensional a gran resolución de la estructura anatómica del CB1, uno de los receptores naturales del sistema endocannabinoide. Con ello, pretendían saber mejor cómo interactúa el cannabis en esa parte del cuerpo, localizada principalmente en el cerebro. “Con la marihuana haciéndose más popular por la legislación en los Estados Unidos, necesitamos entender cómo las moléculas como el THC y los cannabinoides sintéticos interactúan con el receptor”, ha dicho Raymond Stevens, coautor de la investigación publicada recientemente y profesor en el iHuman Institute. 

Para poder obtenerla, y tras muchos años de experimentos, el equipo usó una molécula que permitía ‘congelar’ o cristalizar el CB1 el tiempo suficiente para observar la estructura molecular de la zona. Tras ello, hicieron simulaciones por ordenador que sirvieran para comprobar la reacción del THC y otras moléculas en esa zona. Así, según las imágenes, el THC se adhiere al receptor, que tendría forma de rizo y que está en la superficie de numerosas células nerviosas. 

“Entendiendo cómo funciona este receptor, podemos usarlo para ayudar a pacientes en el futuro”, ha dicho el profesor Zhi-jie Liu, también coautor del estudio. “Necesitamos comprender cómo funciona la marihuana en nuestros cuerpos”, explicó. Cuando la hierba interactúa con el CB1 se produce una respuesta natural del cuerpo para, por ejemplo, la ansiedad o el dolor, ayudada por las moléculas que genera el propio sistema endoncannabinoide.

De este modo, con estos nuevos datos, los investigadores podrían saber por qué algunos medicamentos diseñados para imitar las propiedades medicinales de la marihuana, pero sin los efectos psicoactivos de la planta, causan efectos secundarios y, así, intentar mejorarlos. Por otra parte, también serviría para diseñar fármacos con base cannábica. 

Alexandro Makriyannis, otro de los componentes del equipo de investigación, lo ve así: “La cristalización de esta estructura permitirá a los farmacéuticos diseñar diversos componentes que se dirijan específicamente a partes de ese receptor para producir los efectos deseados”. Los científicos pueden manipular a su antojo el sistema endocannabinoide, ya sea para mejorar el apetito o calmar el dolor y la ansiedad, así que saber cómo le influye la marihuana ayudará, sin lugar a dudas, al bienestar de millones y millones de personas.

Fuente Lamota.org