Continúa la interesante entrevista a los encargados del banco de semillas Sweet Seeds. Leer primera parte.


El Banco, pues, lo abristeis…

La fecha mágica fue el 15 de diciembre de 2005, en que inauguramos nuestro growshop, el día del cumpleaños de Manolo y Carlos, que coinciden hasta en eso. Unos meses antes habíamos asistido por primera vez a una de vuestras ferias, presentando nuestras tres primeras variedades, la S.A.D, la Sweet Thai  y la Blackjack.

La S.A.D. (Sweet Afghani Delicious) es nuestra selección de la Black Domina. Viene de la «Black Domina Gabba«, seleccionada por Manolo en 1998 de los fondos de una cultivadora particular, dentro de nuestra continua «ronda» por los exteriores e indoors de los colegas en busca de madres interesantes aparte del trabajo con nuestras propias selecciones. Le enamoró por su producción, aroma y resistencia a plagas; la prueba de sus bondades fue la rapidez con que sus esquejes se extendieron por la zona. Y es de las más aplastantes que tenemos (junto con la Jack47), te deja como con una losa de cemento encima. La Flashback la hemos mejorado posteriormente.

La Sweet Thai es todo lo contrario, es una Super Thai cruzada con una Early Skunk (para reducirle el lapso de cogollado y aumentarle la producción) porque te pone eléctrico perdido, por no hablar de su increíble olor a avellanas.

A la Black Jack sí que la conozco, por Madrid se fuma bastante. Yo la veo muy equilibrada, fuertecita pero llevadera. Y el sabor me recuerda al de las aceitunas…

Sí, tiene fama de completa y redondeada, ni apalancante ni taquicárdica, aunque es bastante potente; 7 de cada 10 salen con aroma a Haze, bastante dulzón como casi todas las nuestras, con producción media-alta y bastante resinosa. Es una polihíbrida muy vigorosa, Black Domina X Jack Herer.

Desde entonces sacasteis más.

Sí, hemos ido a una media de tres o cuatro nuevas por año. En  2007 presentamos la Cream Caramel, la Psicodelicia, la Flashback#1  y la Ice Cool.

La Caramel tiene fama de ser la más medicinal de las vuestras.

En principio la Caramel  y la S.A.D. serían las de uso más medicinal, pero con tantas variedades en el mercado no se puede prescribir ninguna a la ligera para alguna enfermedad en concreto ¡Es que es una lástima que no haya suficientes médicos que realicen estudios y análisis en profundidad más concretos para poder realizar prescripciones profesionales! La Caramel tiene un sabor muy agradable y un efecto de lo más relajante, tanto que no es para salir a la calle a enfrentarte con la agenda de tareas pendientes.

Sobre la Psicodelicia tengo que felicitaros, es una de las que mis amigos y yo fumamos asiduamente en la actualidad y me consta su triunfo en Madrid en el panorama de las ventas minoristas en el sector de producto acabado, que tanto requiere ser legalizado de una bendita vez. Y doy fe de que según las dosis es o enérgica-electrizante o lisérgica… aunque hay quien la ve «demasiado fuerte», tiene su peligro.

¡Pues qué contentos nos ponemos de oírlo! Proviene de un esqueje que nos pasaron en 1999 unos amigos de una distribuidora tras un viaje a Bruselas, diciendo que provenía de EEUU, y nosotros lo cruzamos con una nepalí. Primero nos sorprendió su aroma picante tan inusual y luego pasó a ser una de nuestras modalidades favoritas, pese a que no sabemos muy bien de dónde viene el padre.

La Ice Cool es nuestra evolución de la NYC Diesel, con toque pelín dulzón y mucha resina. Es una de las más completas de nuestra gama, ideal para salir de marcha por su toque activo y de estimulación cerebral. Y la Flashback#1  la mejoramos luego para llegar a la #2.

En 2008 sacasteis cuatro más.

La Wild Rose tiene genéticas de EEUU/Canadá (Rosetta Stone)   y Holanda (Hog) y al principio no parece gran cosa porque los cogollos no toman densidad hasta las últimas semanas, en las que se pone hecha una bestia… y su sabor a gominola de fresa me tiene enamoradísimo, debe ser una de las más dulces de todo el mercado; tiene un punto sativo ideal para fumar a lo largo del día porque te permite funcionar en vez de dejarte planchado como una camisa. La Jack 47, una cruce de AK47 con Jack Herer, es nuestra variedad más abocada al cultivo comercial por sus notables rendimientos pese a lo rápida que florece; pega un mazazo muy fuerte y muy físico, de los de no poderte levantar del sofá. La Flashback#2 es un cruce de la familia Blue con una Flo  pero que da tonos más afrutados, es una evolución de la #1 más a lo índica afghana, por lo cual es más para ver DVDs que para irte de juerga, pero que conste que no es de apalanque extremo. La Moham Ram  es nuestra mejora de la White Widow (mezclada con nuestra S.A.D.), con producción media, alto nivel de resina, buena resistencia a plagas y un pelotazo bien narcótico, más parecido al del alcohol.

¿Qué características tienen vuestras últimas modalidades?

Las que hemos sacado este año están pensadas para climas más húmedos, así que nos hemos centrado o en floraciones más rápidas para cosechas más tempranas o en sativas resistentes a los hongos. Era una deuda que teníamos para con la gente que vive en climas distintos al de Valencia, que es tan favorable que nos tiene mal acostumbrados.

Así, la Ganesh Spirit y la Green Poison son bien tempranas pero pese a ello dan buena producción y también tienen aromas interesantes.

LaGanesh Spiritmezcla una índica con una sativa de alta montaña del norte de la India, presenta toques a Skunk de las antiguas, pero en afrutadito, y tiene un efecto intermedio entre los de sus progenitores, fuerte pero llevadero, vale para casi todo. La Botafumeiros  tiene un punto más brusco, buscábamos lo que aquí llamamos el «higadillo»,  su aroma y sabor tienden al incienso de iglesia destinado a los amantes de las Hazes clásicas, es de floración un poco larga pero compensa por su buena producción y su efecto de «Haze domada». La Green Poison es bastante temprana pero con buena producción y cogollos densos, hay que atarle las ramas para que no se rompan por el peso y tiene un efecto muy llevable, ni te apalanca ni te pone como las motos.

Y para cerrar el catálogo, vuestra incursión en la moda de las autoflorecientes, la Speed Devil.

En los últimos años habíamos notado que era algo que demandaba el público, así que ésta es nuestra primera aportación al respecto. Y eso que pensamos que las autoflorecientes todavía tienen que mejorar mucho porque están apenas en sus comienzos… pero presentan un gran impedimento para los Bancos,  que sus peculiaridades impidan guardar una madre y obliguen a trabajar con descendencias. En cualquier caso esperamos que la gente no se canse pronto de ellas porque tienen gran potencial y estamos convencidos de que en pocos años habrá autoflorecientes de gran calidad en el mercado.

A mí, personalmente, las autoflorecientes me parecen ideales para sacar una pre-cosecha a principios del verano, en esa temporada en que se nos ha acabado qué fumar.

¿Cuáles son vuestras líneas de experimentación genética en estos momentos en materia de nuevas modalidades?

Entre nuestros proyectos actuales nos estamos centrando mucho en variedades autoflorecientes para hacerlas más productivas y mejorar su potencia, aromas y sabores.

Para acabar ¿estáis sacando adelante algún proyecto que queráis citar?

Estamos montando una asociación en Valencia, pues nos parece increíble que haya ese vacío en una Comunidad Autónoma tan fumeta y reivindicativa como la nuestra. Recordemos que tiene una de las mayores densidades de growshops sobre porcentaje de población de toda España, lo cual dice bastante sobre cómo somos por aquí. Desde aquí animamos a todos los valencianos y valencianas a afiliarse como socios ¡porque les va a compensar!

También estamos sacando adelante un establecimiento de turismo rural abocado a vacaciones de índole cannábica junto a cursillos, reuniones y convivencias, pero comprenderás que no digamos en qué población hasta que el proyecto cuaje. De momento, aparte de todo el bricolaje, estamos en plena fase de trámites burocráticos… demasiado largos, porque nos piden hasta un estudio de posible impacto medioambiental.