Preparar recetas con marihuana también es una buena forma de disfrutar de las propiedades de esta planta. En ensaladas, batidos o zumos detox podemos utilizarla sin que haya pasado por el proceso de descarboxilación, lo que permite conservar todas sus propiedades naturales intactas. Será bueno para tu sistema digestivo, te aportará vitaminas y minerales y te protegerá contra el envejecimiento, entre otros beneficios que la convertirán en un ingrediente a tener en cuenta en tu cocina.

 

Existen muchas maneras de disfrutar del cannabis. Una de ellas es incorporándolo a nuestra dieta de una forma natural. Una opción saludable que no solo nos hará disfrutar de su intenso sabor y aroma, sino que también nos aportará beneficios sorprendentes para nuestro organismo, desde un extra de energía gracias a sus vitaminas y minerales hasta un aporte de fibra que regulará el sistema digestivo y permitirá el correcto funcionamiento de nuestro cuerpo. 

Ahora bien, para disfrutar de estas cualidades sin riesgo de los efectos psicoactivos del cannabis será necesario tomar la marihuana cruda. Propuestas como las ensaladas, los batidos o los zumos detox han sumado seguidores en los últimos años, que han comprobado de primera mano los grandes beneficios para la salud de la alternativa más pura del cannabis. Incluso algunos expertos consideran el cannabis fresco como un ‘superalimento’ del futuro.

En estos casos, no deberemos someter el cannabis a ningún tipo de proceso de cocción o calentamiento, para evitar la transformación del THC. Por tanto, para que se convierta en el ingrediente estrella de tus platos solo será necesario que te acerques a tu planta de marihuana y elijas las mejores hojas, como si se tratara de cualquier otra verdura comestible. 

Impidiendo la exposición del cannabis al calor se evitará que se lleve a cabo la descarboxilación y permitirá que se conserven los componentes orgánicos con más propiedades, tales como los ácidos cannabinoides, terpenoides, flavonoides y los alcaloides, con excelentes beneficios para nuestro cuerpo. 

1. Tu organismo se alimenta de ácidos cannabinoides

El cannabis en su estado natural cuenta con ácidos cannabinoides THCA y CBDA. Ahora bien, una vez que se le aplica calor a la marihuana y se produce el citado proceso de descarboxilación, estos ácidos se transformarán en THC y CBD y aportarán diversos efectos al consumidor. Sin embargo, el organismo no es capaz de asimilar todas las propiedades de estos compuestos una vez transformados, algo que sí se puede conseguir con su versión más pura.

Estos ácidos cannabinoides son los encargados de facilitar la comunicación celular a través del sistema endocannabinoide, por lo que su ausencia puede debilitar las defensas y provocar deficiencias que desemboquen en dolencias tales como las migrañas, la fibromialgia o el síndrome de colon irritable. La presencia de estos ácidos mediante la ingesta de cannabis crudo fortalecerá el sistema endocannabinoide encargado de procesos fisiológicos tan complejos como la memoria, el apetito o la sensación de dolor.

2. Tu sistema digestivo se activa con un extra de fibra

Como ya hemos escuchado en más de una ocasión, la fibra es un elemento nutricional que no puede faltar en una dieta equilibrada. Gracias a ella podemos disminuir los niveles de colesterol en la sangre, prevenir el estreñimiento y reducir el riesgo de cáncer de colon. Por eso, elegir alimentos ricos en fibra, como el cannabis crudo, es clave para que nuestro organismo esté saludable. 

La fuente principal de fibra en la marihuana la encontraremos en sus hojas más frescas. Cuanto más verdes estén, mejores cualidades tendrán. De este modo, incorporarlas a tus ensaladas no solo te permitirá cuidarte, sino que también podrás disfrutar de su sabor en estado puro.

3. Te mantienes joven gracias a sus potentes antioxidantes

El ácido cannabidiolico (CBDA), presente en la marihuana cruda, cuenta con antioxidantes que tras la descarboxilización se reducen. Aunque el CBD sigue contando con estas propiedades, su versión más natural activa el sistema cannabinoide provocando una liberación mayor de antioxidantes. 

Estas sustancias ayudan a limpiar el cuerpo de toxinas, a la vez que producen un efecto antienvejecimiento. Incluso se ha demostrado que estas propiedades antioxidantes protegerían las células del cerebro, ya que el cannabis fresco aportaría la cualidad de neuroprotector.

En este sentido, también existen indicios de que los terpenoides y los flavonoides, presentes en la marihuana, pueden aumentar el flujo sanguíneo cerebral y mejorar la actividad neuronal, lo cual es beneficioso para enfermedades como el alzhéimer

4. Consigues las grasas saludables y necesarias 

No toda la grasa es nociva para nuestra salud. Al contrario. Nuestro organismo necesita de los llamados ácidos grasos esenciales para su correcta actividad. Estos juegan un papel clave en nuestro cuerpo, al ser los encargados del funcionamiento de áreas tan vitales como el cerebro, el corazón o la piel. 

Los dos únicos ácidos grasos esenciales para el ser humano son el linolénico y el linoleico, que se deben obtener a través de la dieta. Si estos se suministran, el organismo puede sintetizar el resto de ácidos grasos que necesita. Aún así, las hojas de marihuana aportan más al proporcionar un equilibrio saludable entre los ácidos grasos omega 3 y los omega 6.

También las semillas de marihuana y el aceite de cannabis contienen estos ácidos fundamentales y aportarán a tus recetas un toque diferente y saludable. Además, estos productos son una fuente de proteína vegetal muy valorada entre los vegetarianos y veganos. Por ejemplo, las semillas de cáñamo contienen entre un 37 % y un 50 % de proteína de alta calidad y son de fácil digestión, por lo que también se recomiendan para las personas con dolencias estomacales.

5. Te sientes con más energía gracias a sus minerales y vitaminas

Al igual que otros vegetales, la marihuana contiene vitaminas y minerales que nuestro cuerpo necesita para mantenerse activo. Entre sus aportes, destacan el hierro, vital para el transporte del oxígeno por todo el cuerpo, o el calcio, encargado de mantener nuestros huesos saludables. Además la marihuana cuenta con vitamina C, esencial para el crecimiento y reparación de tejidos, y vitamina K, clave en la producción de proteínas que ayudan a coagular la sangre y previenen enfermedades de corazón. Estos beneficios harán que te sientas con más energía para desempeñar tus tareas cotidianas y te permitirán combatir la astenia primaveral.

Ahora bien, la marihuana es única en su especie y solo ella, de entre todas las verduras, añade ácidos cannabinoides que completan su aporte nutricional y fortalecen el sistema inmunológico. Así, la próxima vez que te prepares una ensalada con espinaca, lechuga o brócoli añádele también unas hojas de marihuana fresca para sentirte mucho mejor. 

Como vemos, la marihuana y sus beneficios no deja de sorprendernos. Ahora no solo tenemos razones para disfrutar de las propiedades del cannabis descarboxilado, sino que también podemos comerlo crudo para cuidar nuestra salud.

Fuente Lamota.org