2019 fue un año trascendental para la industria del cannabis: el CBD derivado del cáñamo tuvo un apogeo, Illinois hizo historia, el mercado en California se puso complicado, los vapeos sufrieron cambios y las compañías de cannabis de Norteamérica recibieron algunas duras llamadas de atención.

2020 se está preparando para ser un año aún más crítico.

Hay un dicho muy usado en el negocio del cannabis que dice que la industria emergente es tan veloz que transcurre en años de perros. 2020 tiene apenas una semana y el cannabis ya está en los titulares después de que Illinois iniciara el año nuevo con ventas recreativas.

Otros estados se están acercando cada vez más a la legalización este año, y varios están reflexionando sobre la mejor manera de garantizar la equidad social. También en 2020, la FDA podría enfriar la locura del CBD, y un movimiento del Congreso podría cambiar el juego por completo.

Los tumultuosos meses pasados han establecido que 2020 sea un año decisivo para algunos de los más grandes en el negocio, así como los puntajes de jugadores menos conocidos que se preparan para hacer sus movimientos.

“Habrá mucho movimiento en 2020”, dijo Chris Walsh, director ejecutivo de Marijuana Business Daily, una publicación comercial de la industria del cannabis. “Queda por ver si conduce a la legalización real en algunos estados”.

Los próximos estados de EE.UU. en legalizar el cannabis

14 estados y territorios de EE.UU. han legalizado las ventas de cannabis recreativo para adultos (aunque las regulaciones no se han implementado por completo en lugares como el Distrito de Columbia y Vermont). Un total de 33 estados han legalizado el cannabis con fines médicos.

Illinois será centro de atención, después de hacer historia el año pasado con el primer programa de cannabis recreativo promulgado legislativamente. Los aspectos críticos de su programa incluyen medidas de equidad social y justicia social creadas para ayudar a las personas y comunidades más perjudicadas por la Guerra contra las Drogas.

“Los grupos desatendidos responsabilizan a la industria”, dijo Gia Morón, vicepresidenta ejecutiva de Women Grow, una compañía fundada para promover la presencia de mujeres en la industria del cannabis. “Y nuestros legisladores están reconociendo que [las preocupaciones sociales, de género y minoritarias] son parte de esto ahora”.

Nueva York y Nueva Jersey han estado coqueteando con la legalización, pero se han retrasado para revisar la logística relacionada con aspectos que incluyen la equidad social. Los gobernadores de Nueva York, Nueva Jersey, Connecticut y Pensilvania se reunieron el otoño pasado para celebrar una cumbre sobre la coordinación del cannabis y las políticas de vapeo. Nueva Jersey está poniendo una medida de cannabis recreativo ante los votantes en noviembre, y el gobernador Andrew Cuomo prometió el miércoles que Nueva York legalizaría el cannabis este año.

Otras posibilidades de estados que legalizarían el cannabis recreativo podrían ser Arizona, Delaware, Florida, Minnesota, Montana, Nuevo México, Dakota del Norte y Dakota del Sur, dijo Walsh. Incluso Alabama, Mississippi y Dakota del Sur podrían convertirse en nuevos mercados de cannabis medicinal y los programas médicos de otros estados podrían ver expansiones, agregó.

“Si miras el mapa en este momento de EE.UU., estamos llegando al punto en que no quedan tantos [estados] que puedan legalizar”, dijo. “Puedes ver cualquiera de esos y decir que podría haber una posibilidad en el próximo año o dos para que se legalicen”.

Legalización federal

Ahora bien, está por verse si la legalización nacional está en el horizonte, dijo Walsh.

Cómo las agencias federales regulan el cáñamo, una planta de cannabis con menos de 0,3% de tetrahidrocannabinol (THC), y derivados como el cannabidiol (CBD) podrían ser extremadamente revelador sobre cómo el gobierno de Estados Unidos podría abordar la regulación de otras formas de cannabis en el futuro, dijo.

Los productos de CBD han estado de moda, pero pueden estar en terreno inestable. Los aceites, cremas, alimentos y bebidas de CBD han visto una explosión en la disponibilidad luego de la aprobación de la Ley Agrícola 2018, que legalizó el cáñamo pero dejó mucha discreción a la Administración de Drogas y Alimentos de EE.UU. (FDA, por sus siglas en inglés), que regula las drogas farmacéuticas, la mayoría de los alimentos, aditivos y suplementos dietéticos.

La FDA está revisando el CBD y aún no ha emitido una guía formal, aunque la agencia ha expedido cartas de advertencia a los fabricantes de CBD que hacen declaraciones de salud sin fundamento. Se han presentado demandas colectivas contra varias compañías de CBD, incluidas dos de las más grandes, Charlotte’s Web y CV Sciences, alegando que participaron en prácticas de marketing engañosas o falsas, informó Stat News.

Los expertos en cannabis están esperando el destino de proyectos de ley favorables para la industria, como la STATES Act, que reconocería los programas de cannabis a nivel estatal, y la Ley de Banca Segura, que permitiría a los bancos servir más fácilmente a las compañías de cannabis. Esos y otros proyectos de ley probablemente no se aprobarán en su totalidad, pero es posible que alguna información ayude a crear una legislación más integral, dijo Walsh.

“Parece que [la legalización] tiene que suceder pronto, pero podría no suceder como piensan las personas. Se aprueba un proyecto de ley para permitir que los bancos sirvan claramente a esta industria sin un montón de restricciones, y eso podría ser una seudolegalización”, dijo Walsh. “Entonces, el movimiento real del gobierno federal para ‘legalizar’ la marihuana o dejar que los estados decidan podría no venir por años; pero esa realidad podría desarrollarse de todos modos con algún otro tipo de legislación”.

Nueva regulación en mercados más antiguos

Además de la promesa de nuevos mercados, la evolución de los programas de cannabis establecidos también podría desempeñar un papel importante en el panorama empresarial del cannabis.

En California, la industria cannábica más grande del mundo se ha desarrollado de manera intermitente. Los reguladores apuntan a un mercado ilícito arraigado a medida que las empresas denuncian aumentos de impuestos y medidas de control local que limitan la distribución.

“California va a empeorar antes de mejorar”, dijo Walsh.

Y en Colorado, donde se llevó a cabo la primera venta legal de cannabis recreativo del país, una lista de nuevas leyes está preparada para cambiar el panorama del cannabis al permitir que las empresas de consumo social y la capacidad de las empresas que se encuentran fuera del estado y que cotizan en bolsa, posean licencias.

Nuevos productos llegan a Canadá

El lanzamiento del “Cannabis 2.0” de Canadá de productos derivados, como comestibles, vapeos y bebidas, está en sus etapas iniciales. Los productores con licencia que cotizan en bolsa canadiense que han sido acosados por el desarrollo lento y perdido del mercado, han apostado fuertemente por estas nuevas formas de productos.

Pero lleva tiempo que los programas provinciales y estatales de cannabis despeguen, que las empresas entren en línea y que la producción y el suministro se equilibren con la demanda. Por lo tanto, cualquier gran retorno no ocurrirá de inmediato, dijo Morgan Paxhia, director gerente y cofundador de la firma de inversión en cannabis Poseidon Asset Management.

‘Fallos de gran éxito’

En general, 2020 debería traer volatilidad para las compañías de cannabis en Canadá y Estados Unidos, dijo, y señaló que el ciclo económico actual de la industria está reflejando el de la burbuja de las puntocom y el estallido posterior.

“Hubo muy buenas compañías que surgieron de ese período, pero la mayoría de las compañías durante ese tiempo se acabaron”, dijo.

Paxhia espera al menos una, sino varias, “fallas de gran éxito”.

Se espera que las restricciones de capital continúen en la primera etapa de 2020, ya que algunas apuestas iniciales no funcionan para algunas compañías, dijo Andrew Freedman, ex zar del cannabis de Colorado que ahora dirige Freedman & Koski, una firma que consulta con municipios y estados, incitando por la legalización.

Los puntos bajos de algunas compañías podrían crear oportunidades para otras empresas e inversores que esperaron el primer ciclo, dijo Freedman.

“En 2020, veo que todos entenderán la economía del cannabis un poco mejor”, dijo.

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